Tejer fino

En la entrega anterior, dimos cuenta en este mismo espacio, del ambicioso plan que se está operando para resolver uno de los problemas más agudos que tiene la metrópoli, el transporte público colectivo, detallamos las acciones que se han realizado y las que se tiene proyectadas y reconocimos el amplio proyecto, pero advertimos también los riesgos, ya que se tocan muchos intereses y es complejo conciliar tanto las ganancias intereses de los empresarios, concesionarios, y choferes, con el servicio a los usuarios.

Advertimos igualmente que, tocar este sector podría resultar una bomba de tiempo y que el peligro de una huelga del transporte, podía presentarse en cualquier momento y qué, de realizarse, desquiciaría la actividad citadina y podría ser un detonante de movimientos sociales.

A menos de una semana de haberlo dicho, la amenaza de una huelga ronda por la ciudad, ya que el pasado lunes, alrededor de 150 choferes, temiendo por sus ingresos y la incertidumbre laboral, se reunieron para analizar la situación y determinar las acciones que consideran conducentes para proteger su trabajo.

La reunión realizada el lunes por la noche con carácter de urgente en un terreno ubicado sobre la autopista México-Querétaro, entre Pasteur y avenida Cimatario,iniciaron pláticas encabezados por José Ortega Acosta que se ostenta como represente de algunos operadores de taxibuses, taxivan y socios.

Ahí mismo, el licenciado Marco González ofreció que por 50 mil pesos, les tramitaría un amparo, que frenaría el proyecto y los cambios pretendidos, entre los que se incluye el retiro de 454 unidades, la reestructuración de rutas, el cambio de patrón y la evidente disminución de sus ingresos, ya que los operadores estiman que de los 600 u 800 pesos que ganaban diariamente –aparte de la “pellizcada” a la caja-, ahora tendrá un salario fijo que oscilará alrededor de los 200 pesos.

Ante esta perspectiva, los choferes hablaron de la posibilidad de realizar una huelga y cerrar las principales avenidas de la capital, pues no están de acuerdo con el sistema de prepago que está ya implementando gobierno del estado.

Esto ha hecho que se enciendan los focos amarillos, pues según el acuerdo de esta reunión, habrán de tener una más el próximo domingo, en el que calculan que reunirán alrededor de 1,500 operarios y concesionarios, para tomar una determinación que podría ser la huelga.

La situación entonces, se torna compleja y la autoridad, específicamente la Secretaría de Gobierno, tendrá que ser muy prudente y tejer fino, para desactivar estos propósitos que, de realizarse, rompería la tranquilidad y la paz social a la que ya está acostumbrado Querétaro.

Este miércoles se tiene proyectada una reunión, también con carácter emergente, con el diputado Ricardo Carreño, presidente de la Comisión de Transporte de la 57 legislatura, para iniciar un diálogo , aclarar puntos y tratar de llegar a un acuerdo que evite que la situación llegue a mayores.

Hasta el momento, la Secretaría de Gobierno no ha hecho ningún comentario, pero está atento a lo que sucede y tendrá que hacer uso de toda su inteligencia y tacto, para atender estas inconformidades y poder seguir adelante con el ambicioso plan que sin duda necesita Querétaro para mejorar la calidad de vida.

Tendremos que confiar en la habilidad, inteligencia y tacto de las autoridades para que a través del diálogo y la concertación, se llegue a la mejor solución y que haya asimismo, buena voluntad de las partes, para deshebrar esta madeja antes de que se convierta en un nudo imposible de desatar.

Habrá que estar muy atentos.

Hasta la próxima.

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