Explota Reforma Energética y hacendaria a PEMEX?

La reciente explosión en el edificio PEMEX, cuarta empresa más importante de crudo, ha estremecido no solo al país, sino pone bajo el escrutinio de la opinión pública el retorno del PRI a Los Pinos, sobre todo cuando la transición ha permanecido bajo la presión de grupos inconformes, que dicen “son minorías”; pero que ningún gobierno debe subestimar.

Sobre todo cuando se trata de líderes sociales y de organizaciones, que de manera cercana observan las Reformas, siendo la materia Hacendaria y Energética las más importantes. La incertidumbre de semanas de discusión, incluso han obligado a Enrique Peña a defender ante las bancadas parlamentarias que la reforma energética no pretende la privatización de PEMEX y que sólo contempla pactos con la inversión privada.

¿De qué color se hace invisible el problema? El Partido Verde y el Revolucionario Institucional deben responder la manera en que se sustentará dejar de importar crudo, el abastecimiento de hidrocarburos, sin privatización, ya que según el BM, la inversión privada representaría “un gran paso” en la sustentabilidad nacional de energéticos.

Si no fue provocada explosión, es lamentable la sensibilidad que se observa del ejecutivo federal y de los grupos parlamentarios. La empecinada postura política hace suponer que la reciente tragedia en la torre de PEMEX, es la necesaria distracción para dar aprobación a la reforma energética con la excusa de la apremiante privatización de la paraestatal.

Y en pos de dar argumentos, el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, ha manifestado que el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, será el único vocero oficial que dará declaraciones sobre el asunto “Torre PEMEX”.

Después encontramos la discutida reforma hacendaría que deja mucho que pensar, pues el ejecutivo y los legisladores se encuentran ideando nuevos impuestos, que graben más, cuando el éxito de recaudación no se encuentra en la opresión de pueblo, sino en la eficiencia para desplomar las estrategias fiscales de las grandes empresas nacionales y trasnacionales.

El panorama para emprendedores actualmente se deslumbra incierto, la carga hacendaría y operacional en la creación de una nueva empresa no es favorable sin reservas económicas o endeudamiento, el gasto público no está bien administrado, y los recursos para el sector privado son un reducto de las conveniencias políticas, que pretenden gozar tozudamente de la función pública.

El aniquilante IETU repite conceptos grabados del ISR, la inconstitucionalidad de estos impuestos forman parte de la evasión descarada de las grandes empresas, que desmantelan la economía mexicana, las ganancias de los grandes capitales se producen en México, pero no permanecen dentro del país por mucho….

Así y con esta antesala pretenden abrir la petrolera mexicana a la inversión privada?

En lugar de estar intelectualizando la justificación de nuevos impuestos, la iniciativa hacendaria debe observar y limitar el constante rescate de municipios y estados, el gasto público es una burla en relación a los salarios mínimos, convirtiendo la función pública en administración de caciques que oprimen al emprendedores y PYMES, exterminando al trabajador ” raso”, el obrero, campesino…