¡Lo logramos!

mujeres
La historia de las mujeres está llena de claroscuros (a menudo más oscuros que claros).

La historia de las mujeres está llena de claroscuros (a menudo más oscuros que claros). Y luego hay largos tramos llenos de grises, donde la frase: “sin novedad”, no es un alivio sino un bostezo o un ceño fruncido. Pero hay otros momentos que son luminosos como un maravilloso día lleno de sol.

¡Este es uno de esos momentos! Al menos para las y los demócratas, y sin duda para las feministas y las paritaristas.

Por primera vez en nuestra historia habrá paridad en ambas Cámaras: la de Diputados y la de Senadores (que, por cierto, ya tendrían que cambiar de nombre por otro incluyente).

Hoy por hoy, seremos el país de la región con más mujeres en sus Cámaras. Y yo sólo puedo agradecer estar viva para atestiguar esta etapa.

Las acciones, organización, esfuerzo y trabajo para llegar hasta aquí nos han llevado casi dos siglos, si tomamos como punto de partida la carta que en 1821 escribieron mujeres zacatecanas para pedir la ciudadanía.

¿Qué sentirían hoy esas mujeres? ¿Qué escribirían hoy las primeras periodistas mexicanas, que en el siglo XIX publicaban las primeras reflexiones y argumentos a favor del voto?

¿Cómo festejarían hoy sufragistas como Hermila Galindo, Elvia Carrillo Puerto, Francisca Ascanio, Adelina Zendejas, Esther Chapa, María Refugio García, Margarita Robleda, María Lavalle Urbina, Amalia Castillo Ledón, entre muchísimas otras?

Me imagino que dirían: ¡Lo logramos! Me imagino que sentirían con la incomparable emoción del deber cumplido.

Me imagino que se sentirían como nos sentimos hoy Nosotras.

Nosotras, las que tomamos la estafeta que dejaron las sufragistas.

Nosotras, las que conseguimos las cuotas de género en la ley, y desde distintos ámbitos hemos trabajado para alcanzar la paridad.

Nosotras, las que nos encontramos y nos organizamos en Mujeres en Plural o en organizaciones con otros nombres en otras entidades.

Nosotras, las que conseguimos la sentencia 12624 que le abrió un boquete al muro de la exclusión.

Nosotras, las que conseguimos la paridad en la Constitución federal y en las Constituciones estatales.

Nosotras, las que con sentencias y jurisprudencias afianzamos la paridad vertical y horizontal para Congresos y Ayuntamientos.

Nosotras, las que escribimos documentos, notas, artículos. Las que dimos conferencias, talleres. Las que cabildeamos. Las que argumentamos en todos los espacios, en todos los foros y en todos los tonos.

Nosotras, las que nos acompañamos y nos apoyamos en los ataques, las intimidaciones, las agresiones de quienes querían intacto el privilegio masculino de ocupar las sillas del poder.

Nosotras, las que resistimos, insistimos y persistimos.

Nosotras las feministas, nosotras las paritaristas.

¡Nosotras estamos felices!

Felices de atestiguar que todo ha valido la pena. Felices de ver que ya llevamos la estafeta a otro horizonte. Felices de arribar a la utopía.

Porque como dijo el líder español Julio Anguita: Nuestras demandas no son quimeras, irrealizables e imposibles, sino utopías, que significan adelantarse al futuro con lucidez, inteligencia y valor.

Nosotras lo sabemos y vamos por la siguiente utopía.

*Periodista de Quintana Roo, feminista e integrante de la Red Internacional de periodistas con visión de género.
(Cecilia Lavalle)
Apreciaría sus comentarios: cecilavalle@gmail.com @cecilavalle