Pervierte Juan Alvarado Congreso de Querétaro

El diputado “aliancista” por el X Distrito de San Juan del Río, Juan Alvarado Navarrete, a falta de propuestas o iniciativas que beneficien a los queretanos, desde que asumió el poder, se ha dedicado a lanzar desde la tribuna ataques y descalificaciones, lo que está pervirtiendo el trabajo legislativo que debería realizar.

“Cobijado” ahora por la fracción del PAN en el Congreso, Juan Alvarado no solo está siendo utilizado como “carne de cañón”, por los diputados que lidera el ex aspirante a la presidencia de San Juan del Río, Guillermo Vega Guerrero, sino encontró el momento adecuado para seguir presionando al gobierno para que ceda a sus pretenciones, mediante ataques a los diputados del PRI.

Como legislador, Alvarado Navarrete no ha bajado ningún beneficio para San Juan del Río, que es el municipio que le otorgó los votos en las pasadas elecciones.

Muchos otros los compró regalando despensas durante casi dos años, aprovechándose de la necesidad de la gente, en cada una de las comunidades del décimo distrito.

El legislador solo se ha dedicado a golpear al gobierno municipal que encabeza Fabián Pineda Morales, al descalificar las políticas que ha implementado para beneficio de los sanjuanenses y exigir desde la tribuna que se castigue a Gustavo Nieto, cuando es claro, que ahora como diputado pretende cobrarse la factura que “no le pagaron” y que no supo aprovechar por su ineficiencia cuando se desempeñó como titular de la entonces Secretaría de Administraciones Regionales, creada en el gobierno de Jorge Rivadeneyra.

El diputado “manejador” de estacionamientos públicos y avecindado en San Juan del Río, nunca ha tenido la intención de beneficiar a nuestro municipio, simplemente porque su incursión en la política es para licitar sus negocios, por lo que primero se “amarró” con los maestros para la candidatura y ahora con los panistas, como manera de justificar su capacidad para legislar.

No cabe duda que en política ponerse una saco y tenis, es suficiente para querer hacer leyes.

Y es que ahora con su defensa a ultranza de Eugenio Castellanos Malo, es evidente que detrás de todo, hay intereses “obscuros”. Pues está claro que Juan Alvarado no da paso sin huarache.