Costosa y excesiva la burocracia en México, opinan consultores

México, 17 Jun. (Notimex).- El número y costo de los burócratas en México se ha incrementado de manera significativa, tanto en el Poder Ejecutivo Federal como en los poderes Legislativo y Judicial y en estados y municipios, según Consultores Internacionales S.C. (CISC).

En su análisis CISComentario, titulado “Qué gordo es mi gobierno!”, comparó que en México el número de burócratas ronda los ocho millones de personas, mientras que en Venezuela y Argentina están cerca de los tres millones.

En tanto, agregó, países más avanzados tienen menos trabajadores públicos, como es el caso de Estados Unidos que cuenta con alrededor de 2.2 millones burócratas con una población de 300 millones de habitantes, o España con 2.5 millones y una población menor a 50 millones.

La empresa de consultoría refirió que, según el más reciente Informe de Gobierno, entre los años 2000 y 2012 el gasto devengado en servicios personales en todos los órdenes y niveles de gobierno creció 141.6 por ciento en términos nominales.

A su vez, en las entidades federativas y los municipios el gasto creció 152 por ciento en igual periodo, y en los llamados Ramos Autónomos que incluyen los poderes Judicial y Legislativo, así como el IFE y la CNDH, creció 283.7 por ciento en los mismos términos.

Apuntó que algunos estudios sobre las finanzas públicas de los estados muestran que siete de cada 10 pesos de los presupuestos estatales se gastan en nómina, y sólo los tres pesos restantes se destinan a obras de infraestructura, materiales y subsidios, entre otros.

La consultora puntualizó que la burocracia estatal no sólo incluye a los oficinistas, sino también a los maestros, personal de salud y de seguridad pública.

En el caso del Gobierno Federal, según el presupuesto de 2013, de cada peso que se ejerce en gasto programable, 32 centavos son para el pago de los sueldos y salarios de los trabajadores del sector público, incluyendo a las Cámaras y al Poder Judicial.

En el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), la entidad paraestatal más importante, los gastos personales (nómina y directivos) muestran la misma tendencia al alza, pues entre 2000 y el cierre de 2012, el aumento fue de 184 por ciento.

Expuso que este dinero equivale a 49.1 por ciento de los gastos operacionales totales de la empresa, una carga enorme, sin considerar el pasivo laboral.

Mencionó que lo mismo pasa con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que es una entidad en quiebra técnica por el excesivo peso de su régimen de pensiones y jubilaciones, y de su propia nómina actual.

CISC sostuvo que una burocracia excesiva y costosa puede dañar a la economía del país, ya que puede volverlo menos competitivo que otros, si ese exceso se refleja en un mayor número de trámites o mayor inversión en tiempo y dinero, así como mayores recursos destinados a agilizarlos.

Un ejemplo de ello, refirió, es el reporte del “Doing Business” del Banco Mundial, en donde en 2013 México se localiza en el lugar 48 de 185 economías evaluadas, aunque aún lejos de un lugar competitivo.

De manera adicional, en el Reporte Global de Competitividad del Foro Económico Mundial, México se localiza en el lugar 81 de 144 en pagos irregulares y sobornos y 97 en el caso de la carga de la regulación gubernamental.

“La ineficiencia y corrupción generalmente son producto del papeleo, la rigidez, las formalidades innecesarias y en muchos casos la solicitud de cohecho para agilizar los trámites”, afirmó.

Ante ello, estimó necesario empezar por llevar a cabo un estudio profundo que evalúe la eficacia de la burocracia, en términos de su costo-beneficio, pero también en sus aportaciones verdaderas al desarrollo económico y a la competitividad país.

“La obesidad del gobierno no es sana en ningún caso, mucho menos por su costo de oportunidad, es decir, por representar un uso de recursos públicos que pudieran destinarse a otros proyectos productivos”, añadió.