Denuncian violaciones laborales en campos agrícolas de Guanajuato

León, 11 Jun. (Notimex).- Un promedio de dos mil indígenas de Guerrero y Oaxaca trabajan en condiciones que son violatorias de sus derechos humanos en campos de cultivo de Guanajuato, aseguró la asociación civil Casa Loyola, Centro de Desarrollo Indígena.

Giovanna Bataglia, coordinadora de la Casa Loyola, informó que en municipios como León, Silao, Romita, Manuel Doblado, San Francisco del Rincón y Purísima, los jornaleros laboran en condiciones violatorias de sus derechos humanos.

“Llegaron hace un mes a trabajar al corte principalmente de chile, aunque hayamos ubicado ahora pepino y zanahoria, y otras hortalizas, en el que ha habido una ausencia completa de la intervención del estado, para aminorar o solventar las necesidades que tiene este grupo y que llega en una situación de alta vulnerabilidad”, denunció.

Al respecto, la Procuraduría de los Derechos Humanos de Guanajuato, solicitó a diferentes dependencias estatales medidas precautorias para proteger a los jornaleros.

La oficina del ombudsman informó que el sábado 8 de junio, funcionarios de la Procuraduría realizaron una visita de campo para entrevistarse con diferentes familias, obtener un diagnóstico de primera mano y abordar de manera interinstitucional la problemática, a través de las instancias estatales.

En las comunidades de Barretos, La Arcina, Vallejo, San José de Los Sapos, Los Ramírez, Santa Ana del Conde y Rancho Nuevo, al menos 1,200 personas, (60 por ciento menores de edad) se encuentran para la cosecha de pepino, cebolla y chile.

En la mayoría de los asentamientos, las condiciones en que viven los jornaleros son insalubres, lo que ha derivado en el brote de varicela en por lo menos dos localidades: Barretos y Rancho Nuevo.

El sábado pasado, personal de la Procuraduría estableció comunicación con la Secretaría de Salud del Estado, para informar sobre la situación en que viven los trabajadores de la pizca en estas comunidades.

Se detectó en algunos de estos asentamientos, como en el caso de San José de Sapos, Estancia de Sapos y El Maguey, los trabajadores rentan casas con baños portátiles y se les proporciona agua del pozo de riego.

Sin embargo, en comunidades como Barretos, Rancho Nuevo la Luz, San Agustín del Mirasol, Los Ramírez y Santana del Conde, no cuentan ni con agua potable ni con baños.

Por su parte, la Secretaría de Desarrollo Social y Humano del gobierno del estado garantizó que se protegerá los derechos humanos de los indígenas migrantes quienes dejan sus localidades de origen en busca de trabajo en la entidad.

El pasado domingo se visitaron varios asentamientos mixtecos ubicados en linderos de León, Silao, Romita y San Francisco del Rincón.

La dependencia informó que al realizar una verificación se constató que las condiciones en las que viven no son las óptimas, por lo que se presentaron casos de varicela y otras infecciones que de inmediato fueron atendidas y los enfermos fueron canalizados a centros de salud para su atención.

La Casa Loyola documentó este fin de semana que ha estado llegando más gente ante la temporada de corte de chile que se presenta en esta zona del estado.

“El empleador no asume la responsabilidad ni del traslado, mi asegurar condiciones dignas de vivienda, ellos lo tienen que solventar, van a estar hasta principios de agosto”, señaló.