CEPAL: Igualdad, centro del desarrollo sostenible

CEPAL: Igualdad, centro del desarrollo sostenible.

México, junio (SEMlac).- El cambio estructural progresivo debe ser intensivo en aprendizaje e innovación y estar asociado a mercados en rápida expansión, que permitan aumentar la producción y el empleo, favorecer la protección del medio ambiente y el desacople entre crecimiento económico y emisiones de carbono.

Para lograr estructuras productivas con estos tres tipos de eficiencia, que hagan compatibles la igualdad y la protección ambiental, se requiere un nuevo conjunto de instituciones y coaliciones políticas que las promuevan a nivel global, regional, nacional y local.

Esto es lo que señala el documento “Horizontes 2030: La igualdad en el centro del desarrollo sostenible”, presentado en la capital mexicana la pasada semana por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL).

Durante un evento en que estuvo acompañada por la canciller Claudia Ruiz Massieu; el secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, y la economista Mariana Mazzucato, Bárcena explicó que si bien la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus Objetivos tienen un gran impacto potencial como instrumento de desarrollo y reflejan con claridad la amplitud y la urgencia de los desafíos globales, requieren aún de un marco que los articule y les dé coherencia.

“Sin estos componentes, se corre el riesgo de que se conviertan en una expresión de deseos que, en el mejor de los casos, se cumplirá de forma aislada y parcial, en contradicción con la aspiración manifiesta de que sea una agenda universal, integral e indivisible”, dijo Bárcena.

Indicó que la región presenta varios rezagos, con un crecimiento reducido que no supera el dos por ciento en las últimas décadas, un comercio con el peor desempeño en ocho décadas, poca inversión física, en capital humano y en investigación y desarrollo, y una latente vulnerabilidad externa.

“Además, persisten desequilibrios estructurales, como una estructura productiva poco diversificada, un atraso en el esfuerzo y desempeño de la innovación, la mantención de la pobreza y concentración del ingreso, y una alta vulnerabilidad al cambio climático”, señaló.

El documento, presentado en la trigésimo sexta sesión de la CEPAL, propone impulsar un cambio estructural progresivo que aumente la incorporación de conocimiento en la producción, garantizar la inclusión social y combatir los efectos negativos del cambio climático.

Luis Videragary, secretario de Hacienda y Crédito Público, señaló que el gran reto es la desigualdad “no solamente como un objetivo de política pública, sino como un instrumento para crecer, no solamente crecer para ser más iguales sino ser más iguales para crecer”.

Dijo que ante los enormes retos, las economías que tengan mayor capacidad de reasignar recursos de manera eficiente, son las que van a resultar ganadoras.

“Solo las economías que tengan eficiencia para que los recursos humanos, materiales y financieros se destinen a los sectores dónde van a ser más productivos, van a poder ganar en el siglo XXI y estas van a ser las economías de mercado donde los mercados funcionen apropiadamente”, reiteró.

La profesora de Economía de la Innovación de la Unidad de Ciencias Políticas de Investigación (SPRU) de la Universidad de Sussex (Reino Unido), Mariana Mazzucato, calificó el documento de la CEPAL de “visionario”, ya que presenta ideas muy provocativas e innovadoras sobre los diferentes tipos de políticas y el rol de los diversos actores para fomentar el desarrollo.

“Tal como dice la CEPAL en su documento, necesitamos fomentar el crecimiento inclusivo y nuevas asociaciones público-privadas que sean dinámicas. Se deben generar nuevos contratos, una nueva relación entre ambos sectores”, indicó Mazzucato. Por: Gloria Analco.