Integrarán términos nuevos a la lengua otomí en Querétaro

Querétaro, 20 Feb. (Notimex).- El investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Ewald Hekking Sloof, inició la conformación de un diccionario explicativo que adaptará nuevos términos, como celular y otros neologismos, al otomí.

Holandés de nacimiento, estudia desde hace 32 años las lenguas nativas, y explicó que es necesario trabajar con los hablantes sobre los neologismos para preservar el otomí, con el fin de adaptarlo al mundo moderno para el uso de la nueva tecnología.

El responsable del programa de revitalización y rescate de la lengua otomí e investigador de la UAQ señaló que no sólo se trata de preservar la lengua, sino hacer adaptaciones modernas.

El otomí es la quinta lengua en importancia en México por su número de hablantes, y en el caso del estado, hay un cambio “muy grande, casi de moda” a su favor, gracias a los cursos de enseñanza de este idioma, lo que facilita las medidas para preservarlo.

“Ahora tenemos esta apertura política para mejorar la educación bilingüe, mejorar el material, cambiar el paisaje lingüístico”, explicó.

Al ser relegado durante muchos años, el otomí debe adaptar ahora palabras para nombrar nuevos aparatos tecnológicos y términos científicos, con el fin de usarlos en esta lengua.

Esto requiere definir las palabras con los hablantes nativos y explicarlas en un diccionario en que podría estar listo dentro de dos años.

“Todas las definiciones existirán en forma bilingüe traducido y con explicación en la misma lengua; hay que discutirlo, si la gente quiere decirlo con propios términos o préstamos de palabras”, señaló.

Esto sucede en casos como bicicleta, que los indígenas llaman en otomí fani boja o “caballo de hierro”, o bien, con teléfono, que se denomina ntoxu hña, es decir, “escuchar lejos”, o televisión, “nthandi yaby”, que se traduce como mirar lejos.

“La mayoría de los hablantes prefieren buscar sus propias palabras, pero también se requiere mucho trabajo y grandes discusiones, uno puede proponer palabras, pero si la mayoría de la gente no lo entiende, ni los mismos hablantes, ese es un problema”, afirmó.

Con el fin de lograr un acuerdo y preservar el idioma, se pretende trabajar con autoridades educativas y culturales para comprometerlas con este proyecto.

El diccionario explicativo, con unas mil 500 palabras básicas, podría estar
listo en un periodo de dos años, con el fin de facilitar la difusión de esta lengua.