Garantizar seguridad social a trabajadoras con VIH: OIT

México, 1 Julio 14.- La falta de seguridad social para las mujeres trabajadoras (del sector formal e informal) las vuelve más vulnerables a adquirir el VIH/Sida, y en caso de ser portadoras del virus las pone en riesgo de perder su fuente de ingresos y no recibir el tratamiento adecuado que les permita una mejor calidad para ellas y sus familias.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en su “Informe analítico sobre el acceso a la protección social y sus efectos sobre trabajadores que viven con VIH”, la protección social ayuda a las personas portadoras del virus a conservar su empleo o actividad productiva.

Disponible en inglés, el reporte se basa en información recopilada en Guatemala, Indonesia, Ruanda y Ucrania, países que de acuerdo con ONUSIDA, por un lado viven severamente afectados por la epidemia de VIH y por otro están ampliando sus programas de protección social.

En las conclusiones del documento se resalta que si bien el acceso a la protección social para mujeres y hombres con VIH es limitado, existen diferencias de género que afectan más a las mujeres.

Y es que ellas son más propensas a trabajar en la economía informal, a realizar labores no formalmente reconocidas y a emplearse en los sectores pobremente protegidos por la ley, lo que constituye mayores barreras para que accedan a la seguridad social.

La OIT resaltó que “el acceso al empleo o a otra fuente de ingreso es decisivo para las personas que viven con el VIH”, pues les permite costear el tratamiento retroviral y los gastos asociados a la enfermedad, así como continuar generando ingresos para mantener a las y los niños a su cuidado.

Advirtió que un sistema de protección más amplio en el que se incluyan programas para VIH permite incluso prevenir la infección por el virus, pues garantiza la información a sus beneficiarios, así como métodos de prevención.

En los cuatro países analizados, la OIT observó que aunque las políticas de protección social no excluyan a las personas con el virus, con frecuencia enfrentan dificultades para acceder a los servicios esenciales, ya sea por desconocimiento o porque se plantea un procedimiento muy complejo para ello.

La OIT recomendó a esas naciones y al resto del mundo crear políticas de seguridad social más completas y que no excluyan a esta población, ya que el estudio muestra que en Guatemala, Indonesia, Ruanda y Ucrania entre 63 y 95 por ciento de las personas con VIH y acceso a la protección social pudieron conservar su empleo o alguna forma de actividad productiva.

Al mismo tiempo, de 49 a 99 por ciento de las personas reportaron que sus hijas e hijos permanecieron en la escuela, y de 72 a 96 por ciento pudieron acceder a los tratamientos antirretrovirales. Cimacnoticias
Por: Anaiz Zamora Márquez