Pascua, verdadera renovación: Iglesia

renovación
Martín Lara Becerril., Vocero de la Diócesis de Querétaro. Foto: Diócesis de Querétaro.

Querétaro, 19 Abril 2019.- La grey debe “apropiarse” de las representaciones de la Pasión y Resurrección de Cristo con gran respeto y, sobre todo, aprovechar el periodo para generar una verdaderarenovación, indicó el Vocero de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril.

El también Vicario General indicó el “Triduo Pascual”: “Pasión, Muerte y Resurrección” del Señor; se desarrolla entre la liturgia al interior de las iglesias y las representaciones que organizan los fieles, durante tres días.

El jueves se recordó “la cena” del Señor con sus apóstoles, única ocasión del año en la que la figura de los 12 apóstoles ocupan su lugar, juntos, en el templo de Santa Rosa de Viterbo.

Las misas del Viernes, por lo regular, se programan después de las tres de la tarde. En la tarde noche también se representa “El Pésame” a la Virgen María, por la muerte de su hijo.

“Tenemos, como parte de la piedad popular, la adoración del Señor Jesús en el Monumento, tenemos la Visita de las Siete Casas, el Prendimiento del Señor Jesús… preparan y ayudan a profundizar este misterio”.

VIGILIA PASCUAL
El viernes, iglesias celebran oficios, mientras que las colonias recuerdan la “Muerte”. El sábado se desarrolla la Vigilia Pascual, pues el cristiano debe estar “sentado a un lado de la tumba del Señor” a la espera de la Resurrección.

La Vigilia Pascual es “la celebración madre de todas”, pues se celebra Muerte y Resurrección, lo que da inicio a la Pascua Cristiana.

La Pascua, se compone por cuatro elementos: el Cirio, que simboliza el triunfo por sobre las tinieblas y el alcance de la vida eterna; La Palabra, que con nueve lecturas, recuerdan la historia de la Salvación desde la Creación hasta la Resurrección de Cristo.

El tercer elemento es la Renovación del Bautismo, con el agua y las promesas bautismales y, el cuarto; la Santa Comunión.

INDISPENSABLE LA RENOVACIÓN
Ahondó que al “Misterio Pascual de Cristo” le sigue la Pascua, periodo que deben enfrentar los fieles como personas “resucitadas” y “renovadas”.

Enfatizó que al dolor sigue la gloria, de ahí el “Triduo Pascual” debe servir para recordar lo que ocurrió hace dos mil años pero, sobre todo, para lograr la renovación personal.

“La característica número uno de un cristiano, después de que Cristo ha resucitado, es la alegría; la alegría desbordante, la alegría que no tiene final y que así nosotros vivamos nuestra vida”, declaró al finalizar.