Misioneros Xaverianos, 53 años de formar sacerdotes en San Juan del Río

Misioneros Xaverianos
Roberto Carlos Márquez Da Silva, Rector del Seminario Misioneros Xaverianos.

San Juan del Río, 12 Agosto 2019.- Los Misioneros Xaverianos en San Juan del Río iniciaron su proyecto de formación de futuros misioneros hace poco más de 53 años por un grupo de jóvenes, aseguró el Rector del Seminario, Roberto Carlos Márquez Da Silva.

Dijo que a lo largo de esos 53 años, más de 80 sacerdotes han sido formados en el Seminario.

Señaló que para este nuevo ciclo estiman que aproximadamente 60 jóvenes iniciarán su formación desde primero de secundaria hasta concluir la preparatoria.

“Es un camino difícil porque los muchachos van encontrando dificultades o que no es esta su vocación pero el proyecto sigue”, expresó.

En ese sentido dijo que muchas diócesis han cerrado su seminario menor, sin embargo dijo que es ahí dónde se pueden formar nuevos misioneros.

“Yo digo que el Seminario Menor es mi corazón por que ahí he puesto todo mi empeño desde hace nueve años que estoy trabajando en San Juan del Río”, apuntó.

Refirió que para él es una alegría muy grande poder ver el desarrollo de los muchachos, tanto de los que se hacen misioneros, como de los que se preparan para la vida.

Juan Medina y Roberto Carlos Márquez Da Silva, Rector del Seminario Misioneros Xaverianos.

Destacó que muchos de los jóvenes que estudiaron en el Seminario están agradecidos porque tuvieron una formación humana y religiosa que hoy los hace ser grandes profesionistas.

“Si no formamos misioneros por lo menos formamos grandes seres humanos y ese es nuestro objetivo”, aseveró.

Dijo son pocos los jóvenes que concluyen su formación como sacerdotes, sin embargo, destacó que no se trata de números, sino de proponer el proyecto de Dios para la vida de los muchachos.

“Los resultados aunque son pocos siempre vale la pena invertir tiempo y dinero en el ser humano, es lo más importante y esa es la generosidad del seminario”, indicó.

Finalmente invitó a los jóvenes a que abran su corazón y conozcan a Dios y el proyecto se enlisten en este camino.

“A lo mejor en el camino pueden descubrir que su vocación es otra, pero vale la pena abrir el corazón para el proyecto de Dios en la vida de las personas”, finalizó.