Don José inculca a su nieto el amor a la Virgen camino al Tepeyac

Tepeyac
Con alegría y entusiasmo, José Antonio Hernández, de 66 años y su nieto de 13 años, caminan diario más de 25 kilómetros, en medio de la gigantesca columna de peregrinos que se dirigen al Tepeyac.

San Juan del Río, 17 Julio 17.- Con alegría y entusiasmo, José Antonio Hernández, de 66 años y su nieto de 13 años, caminan diario más de 25 kilómetros, en medio de la gigantesca columna de peregrinos que se dirigen al Tepeyac.

Su fe es inquebrantable y dice que el amor a la Virgencita Morena, es tanto que no hay cansancio ni dolor, para recorrer las jornadas que hacen desde las 5 de la mañana y hasta las tres de la tarde, para poderse postrar ante su altar el próximo domingo en la Catedral.

Expresó que este año es acompañado por uno de sus nietos, que desde los 9 años ha caminado al lado de su abuelo, como una muestra del amor a la Virgen, lo que ha sido inculcado por sus padres desde que tenía 5 años.

“Para mi representa mucha Fe ante la Virgen, como cada año viene uno con su Fe y agradecer lo que nos da, hoy estoy con mi nieto de 13 años y me da gusto que el esté aquí porque convivimos más y estamos más unidos, tengo más nietos, más grandes, pero no pudieron estar aquí”, apuntó.

El señor originario de Cadereyta aseguró que siempre ha trabajado para sacar a adelante a sus hijos y ahora que tiene nietos, quiere inculcarles el amor a la Virgen de Guadalupe, pues dijo que actualmente la religión no se inculca como antes.

Asimismo señaló que durante más de una década siempre ha buscando ir acompañado de alguno de sus familiares para convivir y acercarse a ellos, ya que conforme pasan los días es necesario tener el respaldo de un ser querido, que lo motive a seguir avanzando.

“Quiero que ellos sepan lo que significa caminar y peregrinar, que convivan con personas a las que la Virgen les ha hecho milagros, porque la Virgen escucha y vela por nosotros”, indicó.

Finalmente, dijo que la hermandad que se vive entre los mismos peregrinos es fuerte, pues entre ellos platican sus experiencias y las emociones al llegar a la Basílica.