Papa Francisco reconoce abusos de sacerdotes contra monjas

abusos
Los abusos sexuales contra las monjas por parte de religiosos es un “problema en la Iglesia”, reconoció hoy el Papa Francisco. Foto: Ilustrativa.

Ciudad del Vaticano, 5 Feb (Notimex).- Los abusos sexuales contra las monjas por parte de religiosos es un “problema en la Iglesia”, reconoció hoy el Papa Francisco, tras señalar que “estamos interviniendo ”, para acabar con ello.

“Es verdad, es un problema, el maltrato a las mujeres es un problema. Me atrevería a decir que la humanidad todavía no ha madurado: la mujer es considerada de ‘segunda clase’”, lamentó el pontífice al responder sobre el tema de los abusos contra las monjas, en su viaje de regreso al Vaticano, tras su visita a Emiratos Árabes Unidos.

“Ya estamos interviniendo, suspendiendo a los culpables, pero debemos hacer más, incluso disolver Congregaciones religiosas en las que ha entrado la corrupción, incluso sexual “, señaló el pontífice, según publicacones de Aciprensa.

Consideró que hay que comenzar desde el “problema cultural: luego llegamos a los feminicidios, hay países donde el maltrato a las mujeres llega a los feminicidios”.

“Es verdad, dentro de la Iglesia ha habido clérigos (que abusaron contra las religiosas), en algunas civilizaciones de modo más fuerte que en otras. No es una cosa que todos hacen, pero hubo sacerdotes y también obispos que han hecho eso. Y yo creo que se hace todavía: no es que desde el momento en que te das cuenta, termina”, admitió.

Aseguró que la ya se ha intervenido en esta situación, “desde hace tiempo estamos trabajando en eso. Hemos suspendido algún clérigo, expulsado por esto, y también –no sé si ha terminado el proceso- disolver alguna congregación religiosa femenina que estaba muy ligada a esto, una corrupción”.

“No puedo decir que esto en mi casa no… Es cierto. ¿Se debe hacer algo más? Sí. ¿Tenemos la voluntad? Sí. Pero es un camino que viene de atrás”, indicó el obispo de Roma.

Recordó que el entonces Papa Benedicto XVI tuvo el coraje de disolver una congregación femenina que tenía un cierto nivel, porque había entrado esta esclavitud de las mujeres, también esclavitud sexual, de parte de los clérigos o de parte del fundador.