Acusaciones de fraude, litigios y protestas eclipsan recuento en Florida

Florida
Bajo acusaciones de fraude, protestas y litigios se realiza hoy el recuento automático de más de ocho millones de votos en Florida. Foto: NTX.

Miami, 12 Nov (Notimex).- Bajo acusaciones de fraude, protestas y litigios se realiza hoy el recuento automático de más de ocho millones de votos en Florida para gobernador y el Senado, en una situación que hace recordar el fiasco presidencial de 2000 en el principal estado de batalla política de Estados Unidos.

Los 67 condados del estado se enfrentan a una fecha límite, el próximo jueves, ordenada por el estado para completar sus recuentos y la mitad de ellos ya había comenzado desde el domingo, mientras que otros condados menores iniciaron este lunes.

La atención está centrada en los condados de Broward y Palm Beach, dos de los de mayor número de votantes y considerados bastiones demócratas.

La supervisora de elecciones del condado Palm Beach, Susan Bucher, declaró que es “imposible” terminar el recuento para el jueves 15 de noviembre y el presidente del Partido Republicano de ese condado, Michael Barnett, dijo que entonces el secretario de Estado podría certificar las elecciones a favor de sus candidatos.

En la contienda por el Senado, el candidato republicano el gobernador Rick Scott, se adjudicó la victoria, pero el titular, el demócrata Bill Nelson, nunca concedió la contienda.

El total de votos en el sitio web de la División de Elecciones de Florida muestra que Scott tuvo el 50.07 por ciento de los votos contados por 49.92 por ciento de Nelson.

Por ley Florida establece un recuento automatico de todos los votos cuando la diferencia entre dos candidatos es de 0.50 puntos o menos al finalizar el escrutinio, e incluso obliga a contarlos manualmente si es de 0.25 puntos o menos.

Scott acusó a los funcionarios electorales en los condados de Broward y Palm Beach de “fraude desenfrenado” pero no mostró evidencia y pidió al Departamento de Policía de Florida que investigue.

El gobernador entabló el domingo tres demandas. En la primera alega que la supervisora electoral del Condado Broward, Brenda Snipes, ha permitido que se tabulen votos después de la fecha límite del sábado al mediodía y pide que esos votos no sean tomados en el recuento.

En las otras dos querellas, el candidato republicano pide que al concluir el recuento del jueves los escáner, que realizan dicha labor y las papeletas de votación en Broward y Palm Beach sean “confiscados”.

Su rival el senador demócrata Bill Nelson, que busca la reelección dijo que esas demandas lo que hacen es “tratar de evitar que los votantes tengan su boleta legal contada” y que sus declaraciones “histéricas” y “falsas” son por el temor a perder la elección.

En la contienda por el gobernador, el candidato republicano, el representante Ron DeSantis, lidera sobre el alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, con menos de 34 mil votos o un margen de .41 por ciento.

Durante el fin de semana decenas de protestantes, en su mayoría seguidores del presidente Donald Trump, se aspotaron frente a la sede del Departamento Electoral del Condado de Broward para expresar su rechazo a la gestión de Snipes.

El presidente Trump usó su cuenta de Twitter el sábado para denunciar un “robo” en las carreras electorales a gobernador y senador de Florida, sin ofrecer pruebas.

Para algunos, los recuentos traen recuerdos del fiasco presidencial del año 2000, cuando a Florida le llevó más de cinco semanas declarar vencedor a George W. Bush sobre el vicepresidente Al Gore por 537 votos, lo que le dio a Bush la presidencia.