Bolsonaro pondrá fin a demarcación de áreas indígenas brasileñas

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El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó que “no habrá más demarcación” de reservas indígenas en el país, uno de los más diversos étnicamente.

Río de Janeiro, 6 Nov (Notimex).- El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, afirmó que “no habrá más demarcación” de reservas indígenas en el país, uno de los más diversos étnicamente y donde aún hay tribus que rechazan el contacto permanente con la sociedad, en especial en la codiciada Amazonía.

“En lo que respecta a mí no habrá más demarcación de tierras indígenas”, aseveró Bolsonaro en una entrevista en televisión en la que dijo que la política de reservas para los pueblos originarios perjudica a los “productores rurales”.

“El indio es un ser humano como nosotros. Quiere emprender, quiere luz eléctrica, quiere médico, quiere dentista, quiere un auto, quiere viajar en avión”, agregó el exmilitar, quien asumirá el poder el 1 de enero tras vencer en las elecciones el pasado 28 de octubre.

Aproximadamente la mitad de la Amazonía brasileña está bajo algún tipo de protección legal y en ella se encuentran algunas de las reservas indígenas más importantes y preservadas de todo el planeta, pero esas áreas están bajo la presión de madereros, especuladores de tierra y grandes productores de ganado.

Grupos ecologistas y defensores de los pueblos originarios, así como la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) de Brasil, alertan de los riesgos para los grupos indígenas de la aprobación de políticas que no preserven sus territorios, donde cazan, cultivan y continúan con sus tradiciones centenarias.

“La victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil es una amenaza para los pueblos indígenas del país”, dijo tras la elección la organización Survival International, que se dedica proteger los derechos de las tribus.

“En juego está el futuro de la selva amazónica, así como la increíble diversidad de los pueblos indígenas que hacen de esta zona su hogar. Brasil es el hogar de más de 100 tribus no contactadas y si sus tierras no son protegidas, se enfrentan a una catástrofe”, agregó la organización.

La Constitución de 1988 garantiza la demarcación y preservación de las tierras indígenas en el país, pero se trata de un largo y burocratizado proceso que tiene, como ineludible fase final, la aprobación del presidente de la República.

La FUNAI, organismo oficial para cuestiones indígenas, tiene actualmente 129 procesos para reconocer y demarcar nuevas reservas indígenas que totalizan más de 11 millones de hectáreas.

Con cerca de 250 pueblos indígenas que suman una población cercana al millón de habitantes, la mayoría en la Amazonía, Brasil es uno de los países donde todavía residen grupos no contactados, pero las amenazas a su modo de vida por la tala ilegal, la expansión agrícola y la violencia en sus tierras es constante.

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En 1970, durante el período de apertura de la Amazonía por medio de construcción de carreteras y poblados por toda la jungla, la población indígena brasileña sufrió un duro revés, debido a la alta mortandad como consecuencia de enfermedades contagiosas para las que no tienen anticuerpos (sarampión, gripe…).

Sin embargo, en los años de 1980 la caída demográfica se revirtió y, si se creía que era inevitable que desaparecieran la mayoría de los grupos indígenas, las poblaciones se recuperaron y pusieron en marcha un proceso de lucha judicial y política para defender sus territorios y derechos.