Rechazos y negativas por integrar política de género en escuelas

sexualidad
Es difícil comprender que, en un país que figura entre los primeros con mayor cantidad de embarazos de adolescentes, pueda haber resistencia a que en las escuelas se traten temas sobre sexualidad. Foto: ilustrativa.

Santo Domingo, 17 junio (SEMlac).- Es muy difícil comprender que, en un país que figura entre los primeros cinco de la región con mayor cantidad de embarazos de adolescentes, pueda haber resistencia a que en las escuelas se traten temas sobre sexualidad, bajo el respaldo del sistema educativo, según una ordenanza emitida por el Ministerio Educación sobre política de género.

El mismo país –República Dominicana– donde mueren 186 mujeres al año durante el parto, por causas en mayoría prevenibles y que cerró 2018 con 3,494 muertes infantiles, 197 maternas y 80 feminicidios.

Las resistencias provienen de grupos de entidades religiosas y asociaciones de padres y propietarios de colegios privados, quienes han impuesto un recurso de amparo ante el Tribunal Administrativo Superior contra la Orden Departamental 33-2019 del Ministerio de Educación. Alegan que la orden departamental es ilegal, impositiva y nociva para la comunidad educativa.

Pese a que sí reconocen que todas las personas son iguales en derecho, afirman que las autoridades educativas buscan distorsionar esa realidad promoviendo ideología de género entre los estudiantes de primaria y secundaria, usando los planteles educativos como plataforma de adoctrinamiento.

Nada se aleja más de la realidad que vive la nación, donde la posibilidad de contribuir a promover las relaciones humanas, basadas en la armonía y la tolerancia, chocan día a día con un machismo estructural, verdaderamente nocivo, cuyas consecuencias son, precisamente, las muertes de miles de mujeres a manos de hombres cuya formación, al no iniciarse en los hogares y escuelas, fue y es un blandón que cercena a las familias dominicanas.

Obispos rechazan la ordenanza
La Conferencia del Episcopado Dominicano emitió de inmediato un comunicado, publicado el martes 28 de mayo por InformativoMAS, en el que califica como “nociva la política de género incluida en el diseño curricular” y señala que la ordenanza carecía de sustento para su aplicación.

“La prioridad de la educación dominicana en este momento es elevar la calidad de los aprendizajes, formar la conciencia crítica, reflexiva y ética, por lo que debemos centrarnos en la formación integral de los estudiantes, en vista de reducir los niveles de violencia y el bajo índice académico que afecta a los alumnos”, subrayó el texto.

Más adelante recuerda, además, el mensaje emitido por los obispos el pasado 27 de febrero, en el cual sentenciaron: “No intentamos dar valor a corrientes dañinas que deforman la igualdad, como la mal llamada ideología de género, cuando el género no es una construcción social”.

Instituciones refutan
Decenas de instituciones académicas, sociales y culturales han alzado sus voces en estos días, en respaldo a la orden departamental: “El país necesita la elaboración de una política integral en este tema.

Es una necesidad nacional impostergable”, declararon la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-Programa República Dominicana (FLACSO-RD), el Instituto de Historia de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el Instituto de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Salud (UASD), la Alianza Cristiana Dominicana, la organización internacional Médicos del Mundo y el Centro de Estudios Sociales “14 de Junio”.

También la Fundación Cultural Cofradía, el Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer (CE-MUJER), el Taller Público Silvano Lora, Ciudad Alternativa, la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA), el Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), la Red de Salud de las Mujeres de América Latina y el Caribe (RSMLAC), la Colectiva Mujer y Salud, el Centro de Estudios de Género de INTEC, el Instituto Nacional de la Salud (INSALUD), Educación Espejo, Oxfam en República Dominicana y la Fundación Juan Bosch, entre muchos otros.

Aseguran en sus pronunciamientos que en las escuelas debe educarse con equidad de género, “poniendo fin a los estereotipos que predominan hoy día, superando toda forma de discriminación sexista, exclusión e intolerancia”, con la consiguiente ejecución de “nuevos parámetros y herramientas pedagógicas que promuevan el respeto, la igualdad en dignidad y derechos, así como la colaboración, la solidaridad y la cultura de paz entre todas las personas desde el inicio de sus vidas”.

También la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), a través de su Departamento Nacional de Género, estimó “como un paso de avance en la política de igualdad y contra la discriminación, el diseño e implementación de política de género desde la instancia educativa, reclamo que venían haciendo diferentes sectores de la sociedad que luchan por los derechos humanos de las personas y contra la discriminación”.

Otras opiniones
Desde diferentes sectores hubo más reacciones ante la decisión del Ministerio de Educación, como la del ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Isidoro Santana, quien caracterizó la iniciativa como “un acelerador para alcanzar las metas de la Estrategia Nacional de Desarrollo y garantizar un trato igualitario, para mujeres y hombres en todo el país”.

Por su parte, el director ejecutivo de Acción por la Educación (Educa), Darwin Caraballo, manifestó “que hay que distinguir entre lo que es una política de género en el sentido de trabajar para reducir las desigualdades que puedan acontecer entre hombres y mujeres y prevenir violencia en el hogar, y reducir embarazos no deseados en adolescentes”, dijo.

Sacerdote favorece política de género
El sacerdote jesuita Mario Serrano expresó a través de su cuenta de Twitter que la medida que pretende dotar de perspectiva de género al currículo educativo contribuiría a dar pasos fuera de “este sistema patriarcal dominante, violento y excluyente, e ir entrando en relaciones de equidad, diálogo, inclusión, pensamiento crítico, cultura del cuidado y valoración del cuerpo y los sentidos”.

Contrario a la postura asumida por otros religiosos, Serrano, quien pertenece a la orden de la Compañía de Jesús y que el año pasado se manifestó en favor de la despenalización del aborto en las tres causales, consideró que no es de extrañar la reacción clerical al tema de género, pues existen grandes deficiencias de ello en “nuestra espiritualidad, nuestra teología y no se diga de nuestra estructura eclesiástica y litúrgica”.

¿Qué propone la orden departamental del Ministerio de Educación?
“Establece como prioridad la implementación de política de género en la educación preuniversitaria, con el objetivo principal de lograr una igualdad real en la educación de hombres y mujeres, con el fin de acabar con la cultura de que los hombres son los fuertes y los que dirigen, y que las mujeres deben acatar lo que ellos dicen”, expuso la directora de Educación de Género y Desarrollo del Ministerio de Educación, Marina Hilario.

“Ayer, un padre nos explicaba y acudió al Ministerio a decir que su hija había estudiado electricidad y que no encontraba dónde se la aceptaran para hacer la pasantía porque en el imaginario, en la cultura, se entiende que las niñas no son buenas en esas áreas y se siente el deseo de protección. Entonces, se trata de cambiar un poco todo esto”, puntualizó Hilario.

Definitivamente, el objetivo es “recortar las brechas que sufren las niñas, niños y adolescentes en materia de tecnología, ciencias y matemáticas, conforme a los diferentes estudios y estadísticas levantadas en el país en los últimos años”, concluyó la educadora.

En un plazo de 60 días, el Ministerio de Educación diseñará la metodología de la ordenanza. No obstante, el departamento de Educación de Género y Desarrollo del organismo informó que dicha Orden Departamental 33-2019 será construida mediante un proceso técnico y participativo, que permitirá a los distintos actores del sistema hacer sus respectivos aportes.

Plantea el Ministerio que con dicha iniciativa “se hace justicia respecto a la deuda pendiente con las mujeres en materia de igualdad y equidad, procurando que estas sean valoradas al mismo nivel que los hombres en cuanto a derechos y oportunidades. Todo esto se formula en consonancia con la primera recomendación del foro socioeducativo, que es el órgano observador externo de la implementación del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en la educación dominicana”.

Necesidad nacional
El periodista Ramón Colombo publicó en su popular columna Fogaraté: “Si la Orden Departamental No. 33-2019 pretende contribuir, desde la educación, a cambiar las relaciones desiguales de poder entre los hombres y las mujeres; abolir la discriminación en el ámbito económico, político, social y cultural; educar a niñas y niños para que comprendan que la violencia contra las mujeres y las niñas no puede ser permitida ni tolerada, para que el sistema educativo actúe de manera integral y decidida en la formación humana y ciudadana de las nuevas generaciones, ¿para qué discutir? (Ojalá que el Ministerio de Educación no se deje chantajear por los emisarios del atraso)”.

Como una necesidad nacional inaplazable la han catalogado decenas de instituciones y organismos del país. La equidad de género no es un tema para luego, sino de ayer, del hoy inmediato.

Ojalá algún día el Episcopado Dominicano, en vez de rechazar ordenanzas como estas, se sume a ese propósito noble y cristiano de formar integralmente a los estudiantes y comprenda que la enseñanza que ellos plantean, basada en las ciencias y los valores, significa abolir la desigualdad desde la educación misma, lo cual conformaría en realidad ese ser humano y ciudadano de las nuevas generaciones.

O tendrá que regresar Jesús a la tierra para que los sacerdotes entiendan las nuevas formas de instrucción desde el amor, la comprensión y la evolución humana. (mercyhavana@gmail.com)