Valle de Juárez, pueblo con gastronomía y tradición

Gastronomía . FOTO /NOTIMEX

México, 29 Ago (Notimex).- Asentado en las faldas de una montaña de la región sureste del estado de Jalisco, el municipio de Valle de Juárez se extiende a lo largo de 91.38 kilómetros cuadrados de lomas y laderas boscosas.

El Valle, como es conocido entre los habitantes de la región, fue ocupado primitivamente por indígenas de origen purépecha y en 1521 conquistado por españoles al mando de Cristóbal de Olid.

Hoy, la presa “Vicente Villaseñor” recibe a los pobladores y visitantes. Su malecón y calles limpias enmarcan postales en las que se distinguen grandes casas de estilo americano recién pintadas y camionetas importadas de Estados Unidos de modelo reciente.

De acuerdo con información proporcionada por el municipio, la categoría migratoria de El Valle es de Fuerte Expulsión, dato que coincide con los municipios vecinos de Quitupan, Mazamitla, Santa María del Oro y Tamazula de Gordiano.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refiere que hasta 2010 la población total era de cinco mil 798 habitantes, la mayoría ubicados en la cabecera municipal, sin embargo la plaza principal y el tianguis de los sábados se observan poco concurridos.

Dos mujeres rubias que caminan con cuatros niños afirman que El Valle sólo se aprecia lleno en diciembre y en las fiestas de mayo, temporadas en las que regresan los migrantes, pero el resto del año es común observar las calles y sus amplias casas vacías.

Las fiestas a las que se refieren las mujeres mientras se cubren el rostro del luminoso sol de verano, son las que se realizan en honor a San Pascual Bailón, que se llevan a cabo del 15 al 17 de mayo.

A decir de los habitantes, durante las festividades se organizan cabalgatas, ferias y bailes, a los que acuden migrantes que sólo regresan para la ocasión, y a diferencia del resto del año las mujeres de éstos ocupan los hogares que mantienen en buenas condiciones para su regreso.

Al respecto, Marcos Ávila, quien ha sido migrante y es descendiente de una de las primeras familias que se asentaron en El Valle, afirma que aunque no hay muchas personas en la población, hay mucho dinero.

“La comunidad en Estados Unidos envía mucho dinero, por ejemplo en Chicago anualmente se realiza una kermese en la que se juntan unos 200 o 300 mil dólares que se envían al padre para que mantenga en buenas condiciones la iglesia y la plaza principal”, comenta.

Si bien las remesas son parte fundamental de la economía de El Valle, éstas han disminuido; datos del Consejo Estatal de Población indican que en 2000, 33.33 por ciento de las viviendas recibían recursos provenientes del extranjero, sin embargo al cierre de 2010 esta cifra disminuyó al colocarse en 16.07 por ciento.

En ese sentido, el presidente municipal, José Manuel Chávez Rodríguez, afirmó que el envío de remesas se ha visto afectado desde la crisis de 2008 por la diminución en la construcción de casas nuevas en Estados Unidos, actividad a la que se dedican los originarios de El Valle establecidos en Chicago.

Explicó que los migrantes que han regresado se dedican principalmente a actividades agrícolas y recientemente al turismo, con la explotación de la ruta “Sierra del Tigre”, zona montañosa ubicada al sur de Chapala, entre la laguna de Sayula y los estados de Michoacán y Colima.

Contrario a la creencia que afirma que en El Valle no hay hombres “porque todos se van a Estados Unidos”, según datos del INEGI sólo 186 mujeres superan al número de habitantes varones en el municipio.

Por otro lado, el Consejo Estatal de Población refiere que en el municipio el índice de marginación es bajo, sus principales actividades son la agricultura, la ganadería, la silvicultura y la pesca.

En los caminos de El Valle es común encontrar ranchos lecheros que ofrecen el tradicional pajarete, bebida preparada con leche de vaca recién ordeñada, más un toque de chocolate y alcohol, que es típico de la región.

En El Valle o Casa del Paisano, como se hace llamar en los videos que promueven sus atractivos turísticos, también se puede encontrar la tradicional birria de becerro o las cemitas listas para rellenar con la cajeta distintiva del pueblo.