“De blanco, a nada”, una pieza sobre el control ejercido por los demás

Sofía Valto mezcla danza, música y teatralidad de forma primitiva

Sofía Valto
Una pieza que aborda los juegos de poder con una conjugación de la danza, el dibujo y la musicalidad, es la propuesta de Sofía Valto en De blanco, a nada. Foto: Twitter.

México, 13 Jul (Notimex).- Una pieza interdisciplinaria que aborda los juegos de poder con una conjugación de la danza, el dibujo y la musicalidad que puede salir del sonido del movimiento de una bailarina en escena, es la propuesta de Sofía Valto en De blanco, a nada.

“Estos juegos de poder son el intento de una persona por controlar a otra, pero al intentar controlar al otro, al realizar una estrategia para obtener algo, nunca sabes hasta dónde llegará, cuál va a ser el final”, indicó la también directora de la compañía SValto Artes Escénicas en entrevista exclusiva con Notimex.

La creadora nacida en la capital mexicana inició sus estudios como ejecutante de Danza Contemporánea, pero como siempre quiso ser directora-coreógrafa decidió dejar esa carrera para cursar Dirección Escénica en Bélgica, donde también estudió Artes Visuales, disciplinas que se reflejan en su trabajo escenográfico.

“La estructura de madera de tres metros lleva en el interior una esfera que para mí es el simbolismo del mundo de la bailarina Gabriela Rosero, quien a través de sus movimientos va manchando la esfera, el espacio y el piso, es decir, va dejando su trazo o su huella”, dijo Valto al explicar la pieza.

La música correrá a cargo del compositor Rodrigo Castillo Filomarino; la elaboración de elementos y el apoyo visual es de Abraham González Pacheco, becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes; mientras que Sofía se encarga de dirigir e ideó la coreografía, para la cual se basó en las sensaciones.

Aunque no existirá un diálogo en el escenario, la artista indicó que no se trata de danza lúdica porque siempre intenta que en sus puestas en escena los espectadores traten de identificarse.

“Vamos a ver cómo los movimientos se basan en la vida cotidiana; fue a partir de una investigación que hice sobre qué movimientos o qué le pasa el cuerpo cuando uno intenta controlar su entorno”, relató.

La directora de SValto Artes Escénicas mencionó que es una obra fuerte, en donde la imagen es muy primitiva para precisamente sacar lo más primitivo de cada uno; sin embargo la intención es que cualquier persona pueda apreciarla, tanto el púbico asiduo a las instalaciones como alguien que nunca haya visto alguna.

“La temática es compleja, pero se entiende fácilmente, la desarrollé de tal manera que fuera para el público general; de hecho, en uno de los ensayos abiertos acudió un niño de ocho años y la entendió muy bien lo que sorprendió bastante”, contó.

Sofía Valto explicó que seleccionó a la bailarina ecuatoriana Gabriela Rosero porque ya había trabajado con ella y su capacidad interpretativa le parece impresionante.

“En el momento que estás viendo esta pieza no ves a Gabriela ni a una bailarina, sino que ves algo animal, algo que es un símbolo realmente, no es una persona; incluso a veces se ve como una sombra que podría ser también la sombra que está sobre nosotros”, añadió.

Esta pieza forma parte del Festival de Artes Escénicas del Estado de México, del cual recibió apoyo para desarrollar el proyecto que tenía en mente desde hace más de dos años.

La instalación podrá disfrutarse los próximos 28 de julio y 11 de agosto en el Centro Regional de Cultura Valle de Bravo, luego de su estreno el pasado 4 de julio. A modo de exhibición, también se presentará del 15 julio al 13 de agosto en el Museo Arqueológico de Valle de Bravo.