Lotto, renacentista que “reflejo estado del alma” a la Galería Nacional

Lotto
El pintor italiano renacentista Lorenzo Lotto llega a la Galería Nacional con una serie de retratos que lo posicionaron como uno de los más importantes. Foto: NTX.

Londres, 2 Nov (Notimex).- El pintor italiano renacentista Lorenzo Lotto (1480-1557) llega a la Galería Nacional con una serie de retratos que lo posicionaron como uno de los más importantes de su época.

El historiador de arte Bernard Berenson escribió en 1895 que Lotto fue el primer pintor en tener “la sensibilidad de reflejar el estado del alma. Nunca antes nadie le había puesto a una cara el estado interno”.

El artista quien fue contemporáneo del maestro Tiziano se distingue por el detalle en sus composiciones.

Durante un recorrido por la exposición, el curador de la muestra Matías Wivel, mostró el detalle en las formas, la expresión en los rostros y la composición que revela el rango social de las personas que fueron retratadas por Lotto.

Una de sus piezas maestras es el “Obispo Bernardo de Rossi” (1505) una obra del Museo Real Bosco di Capodimonte de Nápoles, que por primera vez se reúne con su cubierta alegórica.

“En la Venecia del siglo XVI los retratos eran para el goce personal y privado y normalmente estaban cubiertos con otra pintura con motivos alegóricos hecha por el mismo artista”, explicó Wivel.

Lotto retrató hombres, mujeres y niños, algunas veces con composiciones pictóricas llenas de símbolos que denotan la psicología de las personas.

Muchos de sus clientes eran aristócratas, curas, comerciantes y familias de clase media pero Lotto también retrató a gente pobre pidiendo limosna.

Tal es el caso de “Las Almas de San Antonino de Florencia” (1540-42) pintado para la Basílica de San Juan y Pablo en Venecia, un óleo en madera de 3.5 metros de largo en el que el Obispo de Florencia atiende las necesidades de los pobres.

Sus modelos eran ciudadanos pobres que posaban para Lotto a cambio de unas monedas, una práctica inusual de los pintores de esa época.

“Retrato de una Pareja Casada” (1523-24) es otro ejemplo del detalle que Lotto imprimía en sus cuadros.

En el cuadro, el esposo sostiene una nota en su mano con la leyenda en latín HOMO NUMQUAM (hombre nunca) que según el curador de la muestra hace alusión de que el marido “nunca debe desatender a su esposa”.

Algunos de los cuadros tienen el tapete rojo de lana de Anatolia -hoy Turquía- que también se conocen como los tapetes Lotto.

Sus conocidas composiciones religiosas compiten con los retratos de ciudadanos comunes de la Venecia del siglo XVI, muchos de ellos anónimos como “Retrato de un Hombre” (1535) que muestra la destreza del detalle con un anillo, pétalos de rosa y una pequeña calavera.

El pintor nacido en Venecia nunca se casó ni tuvo hijos y durante los últimos años ya en la bancarrota se unió a la confraternidad de la casa Sagrada de Loreto.