Surrealismo de Alberto Gironella se cotiza en subastas de arte moderno

México, 1 Ago 15 (Notimex).- El pintor surrealista mexicano Alberto Gironella, considerado uno de los artistas mexicanos contemporáneos más importantes de este país y cuyas obras se siguen cotizando hasta en 500 mil pesos, murió el 2 de agosto de 1999, en esta ciudad.

Hace unos meses, obras como “Bajo el volcán”, firmada y fechada en 1992 por Alberto Gironella , se cotizaban entre los 380 mil y 500 mil pesos en la subasta de arte moderno organizada por Montón Casa de Subasta.

En esa misma subasta se ofertaban otras piezas del pintor surrealista, entre ellas, “Madonna como Cristóbal Colón”, “Sapo”, sin firma; “Rafael de Paula”, firmada a lápiz y fechada en 1982, y una obra Sin título, firmada y fechada el 10 de noviembre de 1968, cuyos precios iban de los seis mil a los 40 mil pesos.

Gironella se inició primero en la poesía, luego ya metido en la pintura, se convirtió en maestro del “collage”, escultor y excelente grabador, lo que le valió ser nombrado creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte en 1993.

De acuerdo con “buscabiografias.com “, Alberto Gironella nació el 2 de agosto de 1929 en Ciudad de México, de padre catalán y madre yucateca. Estudió Letras Españolas en la Universidad de México y en 1948 fundó “Clavileño”, revista de literatura y arte, con Luis Rius y Arturo Souto.

En 1951 fundaron la revista literaria “Segrel”, publicó algunos poemas y comenzó su novela “Tiburcio Esquila”, que no llega a publicar, aunque enseguida se inclinó por la plástica, donde alcanzó gran éxito.

A partir de los años 50, el trabajo de Gironella se transformó con la influencia de tendencias contemporáneas, a partir de experimentar con técnicas pictóricas de los maestros de la pintura veneciana que aplicó a sus obras, una de ellas es “La Condesa de Uta” (1952).

En 1952, junto con los pintores Héctor Xavier y Vlady, fundó la Galería Prisse, y un año más tarde se estableció un tiempo en Guanajuato, desde entonces se dedicó por completo a la pintura, destaca su perfil biográfico en el portal “epdlp.com”.

En 1960 tomó parte activa en el movimiento internacional Phases, afín a los principios del surrealismo y la pintura de lo imaginario, y en 1961 viajó por Europa, donde entró en contacto con la obra de Velázquez y con los movimientos artísticos parisinos, en particular con el pintor belga Pierre Alechinsky y con André Breton.

En 1975 realizó una serie de litografías para el libro de Carlos Fuentes “Terra Nostra”, y en 1980, en México, realizó “Doce tauromaquias”, con Pierre Alechinsky, señala su biografía en el portal del Museo Claudio Jiménez Vizcarra.

Conocedores de su obra señalan que en el discurso plástico de Gironella hay temas fundamentales como la muerte, el fenómeno de la putrefacción de la materia y el transcurrir del tiempo.

En sus obras, dicen, se combinan la plástica y las letras, resultado de la relación constante y cercana que el artista ha tenido con la literatura.

Entre sus obras más destacadas se encuentran: “Reina Mariana” (1960, 1964, 1971), “Entierro de Zapata” (1972), “Metamorfosis de una reina I, II, III” (1958), “Diego Velázquez, artista fotógrafo” (1968), entre otras.