Se cumplen cuatro años sin el ingenio de Gabriel Vargas

México, 24 May. (Notimex).- El ingenio y la creatividad nata del caricaturista mexicano Gabriel Vargas, a quien se recuerda mañana en su cuatro aniversario luctuoso, lo llevaron a obtener el título de “padre de la historieta mexicana”.

Una de sus más entrañables creaciones es la historieta “La Familia Burrón”, que ha traspasando las fronteras del espacio-tiempo, al retratar a la sociedad mexicana a través de una típica familia de clase baja que vive en una vecindad de la Ciudad de Mexico.

Originario de Tulancingo, Hidalgo, Gabriel Vargas, quien nació el 5 de febrero de 1915, mostró interés en el dibujo a temprana edad.

A los 12 años, instalado en la Ciudad de México, luego de la muerte de su padre, ganó un premio con motivo del Día del Tráfico, gracias a un dibujo con miles de personas perfectamente delineadas, que representaban un desfile sobre la avenida Juárez.

De acuerdo con sus biógrafos, Alfonso Pruneda, entonces director de Cultura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), le ofreció una beca para estudiar en Francia. Sin embargo, la rechazó, pues prefirió trabajar en un periódico para no alejarse de su madre.

Aceptó un empleo en el diario “Excélsior”, donde llegó a ser jefe de dibujantes y luego ganó un concurso de dibujo organizado por Editorial Panamericana, en el que compitieron caricaturistas de la época.

Durante su juventud creó una historieta llamada “Súper Locos”, donde nacieron los personajes “Jilemón Metralla” y “Bomba”, y luego aceptó el reto de un amigo de dar vida a una revista, con una mujer como personaje central.

Fruto de lo anterior es “La Familia Burrón”, historieta que llegó a tener un tiraje semanal de más de 500 mil ejemplares, y que en la actualidad se sigue publicando y distribuyendo.

Apoyado en su creatividad, Vargas delineó perfectamente a los personajes y ambientes de la historieta “La Familia Burrón”, que durante más de 60 años ha presentado las costumbres, preocupaciones y alegrías de la gente en la ciudad.

La critica especializada asegura que esta historieta presenta consistentemente una crítica humorística sobre la sociedad mexicana y sus cualidades, tanto positivas como negativas, desde la perspectiva de una familia de escasos recursos.

En 1978, Gabriel Vargas fundó su propia editorial y continuó publicando “La Familia Burrón” hasta agosto del 2009, cuando se publicó su último episodio, el número mil 616.

Vecindandes, cabarets, pulquerías y un lenguaje que representaba el habla popular, son los ingredientes de esta publicación que comparte la vida de más de 60 personajes.

Otras de sus historietas son “La vida de Cristo”, “Sherlock Holmes”, “Pancho López”, “El gran Caperuzo”, “Los chiflados”, “Los del doce” y “Sopa de perico”.

En 1983 recibió el Premio Nacional de Periodismo y, más tarde, en 2003 el Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares, cita su perfil publicado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Considerado el cronista urbano por excelencia del siglo XX, Gabriel Vargas murió el 25 de mayo de 2010, legando el ingenio, humor, sarcasmo e ironía que impregnó en cada una de sus creaciones.