Investigadores del Instituto Wellcome Trust Sanger y de la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich muestran en el mapa cómo se conectan y comunican las células inmunitarias de todo el cuerpo. Imagen facilitada por el Instituto Wellcome Trust Sanger. EFE/J Shilts, et al. (2022) Nature.

Redacción Ciencia, 3 ago (EFE).- Un equipo científico internacional ha creado un mapa completo de la red de conexiones que conforman el sistema inmunitario humano, lo que podría conducir a nuevas inmunoterapias para tratar el cáncer, las enfermedades infecciosas y otras afecciones en las que la respuesta inmunitaria tiene un papel.

Investigadores del Instituto Wellcome Trust Sanger del Reino Unido, de la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich y sus colaboradores muestran en este mapa, el primero de su clase -dicen-, cómo se conectan y comunican las células inmunitarias de todo el cuerpo.

La investigación, cuyos detalles se publican en la revista Nature, incluye el descubrimiento de muchas interacciones hasta ahora desconocidas que, en conjunto, arrojan luz sobre la organización de las defensas inmunitarias del organismo.

Esto ofrece respuestas a antiguas preguntas sobre las actuales inmunoterapias que ya se utilizan para tratar a los pacientes, explica un comunicado del Wellcome Sanger, que señala que en el futuro este mapa público y detallado del sistema inmunitario también podría ser vital para identificar nuevas terapias.

El sistema inmunitario está formado por células especializadas, algunas de las cuales viajan individualmente por el cuerpo para buscar signos de lesión o enfermedad.

Una vez que detectan una amenaza, tienen que comunicar el mensaje a otras células para organizar una respuesta inmunitaria eficaz. Una de las formas en que se realiza esta señalización de célula a célula es a través de las proteínas de la superficie de las células que se unen a las proteínas “receptoras” correspondientes en la superficie de otras células.

Hasta ahora, las comunidades médica y científica solo disponían de un mapa incompleto de estas conexiones de receptores entre todos los tipos de células inmunitarias del organismo, según las mismas fuentes.

Conocer a fondo las interacciones entre las células inmunitarias y cómo encaja esta comunicación en el conjunto del cuerpo es vital para desarrollar tratamientos que mejoren el sistema inmunitario para combatir la enfermedad, conocidos como inmunoterapias.

Estas ya han demostrado tener un gran potencial en algunas enfermedades, sobre todo en el caso de ciertos cánceres, pero únicamente funcionan bien en determinados grupos de pacientes y para afecciones concretas.

Conocer el mapa de las conexiones de los receptores inmunitarios podría ayudar a explicar por qué las inmunoterapias a veces solo funcionan en un subconjunto de pacientes, y para ofrecer nuevas dianas para diseñar futuras inmunoterapias que se extiendan a otros pacientes.

También es necesario comprender las señales de célula a célula que se producen en el sistema inmunitario para prevenir y tratar las enfermedades autoinmunes, que se producen cuando el organismo confunde las señales internas y se ataca a sí mismo.

Para diseñar este atlas, los investigadores aislaron e investigaron un conjunto casi completo de las proteínas de superficie que unen físicamente a las células inmunitarias.

A continuación, utilizaron una gran cantidad de análisis computacionales y matemáticos para perfilar el mapa. Su creación ha requerido años de avances tecnológicos para abordar un problema de esta envergadura.

Cada célula inmunitaria puede tener cientos de proteínas de superficie y receptores distintos, y las interacciones en las que intervienen estas proteínas suelen ser tan transitorias que ha sido necesario inventar métodos especializados para hacer posible el montaje de un mapa preciso.

Jarrod Shilts, del Wellcome Sanger, resume: “Aislar y analizar meticulosamente cada célula inmunitaria y sus interacciones con otras nos ha proporcionado el primer mapa de las conversaciones entre todas las células inmunitarias del cuerpo”.

“Se trata de un gran paso en la comprensión del funcionamiento interno del sistema inmunitario y es de esperar que los investigadores de todo el mundo lo utilicen para ayudar a desarrollar nuevas terapias que funcionen con los mecanismos de defensa del organismo”.