El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, imagen de archivo. EFE/ José Méndez.

Villahermosa (México), 1 jul (EFE).- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, inauguró este viernes la primera etapa de la refinería de Dos Bocas, una de sus obras emblemáticas en el sureste mexicano, con la que reiteró su promesa de refinar 340.000 barriles diarios de petróleo.

“Ya es un sueño convertido en realidad”, aseveró el mandatario mexicano después de cuatro años de su promesa de construir una refinería más en México, tras el triunfo electoral en las elecciones del 1 de julio 2018.

“Ya se inician los trabajos de prueba para que empiece a funcionar todo el conjunto (…) como lo concebimos vamos a poder procesar 340.000 barriles de petróleo”, añadió.

Al cortar el listón, el mandatario estuvo acompañado de la secretaria de Energía, Rocío Nahle; el secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O; el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, y los secretarios de Defensa Nacional y Marina, Luis Cresencio Sandoval y José Rafael Ojeda, respectivamente.

La encargada de la política energética de México, Nahle, detalló que se obtendrán 140.000 barriles diarios de gasolinas y 120.000 barriles diarios más de diésel bajo en azufre “de la mejor calidad” cumpliendo con los estándares internacionales.

“Es una refinería con la tecnología más moderna que hay en todo el mundo y es una gran obra 100 % hecha por mexicanos”, sostuvo.

El mandatario mexicano insistió en que Dos Bocas, en su estado natal de Tabasco “fue el mejor sitio” para construirla, pues explicó que ya se contaba con una terminal de Pemex y que no hubo necesidad de invertir en más infraestructura.

“Aquí llega todo el petróleo de tierra y de agua somera de Tabasco y de Campeche, aquí llegan 1 millón de barriles diarios de crudo”, comentó.

López Obrador dijo que con esto se cambia la dinámica de vender crudo e importar gasolinas, y con ello se persigue su política petrolera de dejar de exportar crudo y con ello producir todos los combustibles de la demanda nacional a partir de 2023.

“Ahora se está cambiando, ya no vamos a vender petróleo crudo, vamos a procesar toda nuestra materia prima para producir las gasolinas y el diésel”, acotó.

López Obrador también festejó que es una obra de mano de obra mexicana que recibirá más de la mitad de los 1,7 millones de barriles que extrae Pemex a diario, principalmente de la sonda de Campeche.