Al participar en la presentación del Informe sobre "Violencia contra las Mujeres y Niñas Indígenas", a cargo de la Relatora Especial de la ONU Reem Alsalem, la mexicana Soledad Jarquín Edgar. FOTO: SEM MÉXICO.

México, junio (SEMlac).- Al participar en la presentación del Informe sobre “Violencia contra las Mujeres y Niñas Indígenas”, a cargo de la Relatora Especial de la ONU Reem Alsalem, la mexicana Soledad Jarquín Edgar, defensora de derechos humanos, denunció la impunidad que existe en México con respecto al feminicidio.


Durante su intervención en el 50º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos, donde fue presentado dicho informe, la oaxaqueña Jarquín Edgar señaló que el feminicidio de su hija María del Sol Cruz Jarquín, ocurrido hace cuatro años, es un claro ejemplo de que en México hay impunidad y no se castiga a los responsables.

“El feminicidio de mi hija refleja las diversas violencias que enfrentan las mujeres en el país, en particular en contextos indígenas como Juchitán, municipio en Oaxaca, donde fue asesinada. En Juchitán, se han registrado 26 agresiones contra mujeres y 11 feminicidios en lo que va de 2022”, destacó.

En ese sentido, la defensora de derechos humanos acusó que la investigación penal del caso de su hija se ha realizado sin perspectiva de género y, después de cuatro años, el caso sigue impune.

Por ello, coincidió con las conclusiones del informe de Alsalem, al señalar que los casos de violencia de género, particularmente en contextos indígenas, enfrentan importantes obstáculos para acceder a la justicia, debido a la discriminación, los prejuicios y la revictimización.

Por ello, hizo hincapié al apuntar que, como lo señala la Organización Mundial contra la Tortura, el feminicidio y el no acceso a la justicia deben ser considerados como una forma de tortura contra las víctimas.

En ese sentido, abogó por que los estados tipifiquen e investiguen la violencia contra las mujeres en el ámbito nacional, proporcionen reparación a las víctimas y tomen medidas preventivas, abordando las causas profundas de la violencia de género.

También estuvo presente Francisca Méndez, representante de México ante la ONU, quien afirmó que el Gobierno Mexicano es consciente de la situación de discriminación y violencia que enfrentan las mujeres y niñas indígenas; sin embargo, se retiró sin escuchar la intervención de Jarquín Edgar.