El cantautor catalán Joan Manuel Serrat regresó en el tiempo con sus canciones en un concierto de más de dos horas en el Auditorio Nacional de la capital mexicana. FOTO: EFE/Victor M. Matos.

Ciudad de México, 19 may (EFE).- El cantautor catalán Joan Manuel Serrat regresó en el tiempo con sus canciones en un concierto de más de dos horas en el Auditorio Nacional de la capital mexicana.

Vestido con un traje negro, a veces con aire de melancolía, otras con humor inteligente, Serrat interpretó 24 de sus mejores piezas, más la joya “Un mundo raro”, de José Alfredo Jiménez, en la parte final de la velada celebrada este miércoles.

Después de “Dale que dale”, el cantautor agradeció la complicidad de los mexicanos durante más de medio siglo y anunció que era su actuación de despedida, después de lo cual continuó con “Mi niñez” y “El carrusel del Furo” y “Romance de Curro el Palmo”.

Los 10.000 asistentes aumentaron la complicidad con Serrat después de 25 minutos. El español cantó “Señora”, luego disertó sobre los personajes de su obra y aseguró que, mientras él envejeció, ellos se quedaron en el tiempo; por ejemplo la suegra de la canción que acababa de cantar se quedó en los 40 años.

Con emoción contó historias sobre su relación con México, donde estuvo exiliado y fue acogido por la familia Taibo, donde se leyó a Juan Rulfo y se identificó con la gente del país.

Clásicos como “Lucía”, “No hago otra cosa que pensar en ti” y “Algo personal”, precedieron un momento íntimo, cuando Joan Manuel recordó el triste origen del poema Miguel Hernández, “Las nanas de la cebolla”, que interpretó con una sobriedad compartida por el público.

Una pancarta con la palabra “Gracias”, cartones de agradecimiento y gritos amorosos formaron parte del concierto, que cerró su primera mitad con un dúo de Serrat y el mexicano Manuel Mijares, quienes interpretaron “Hoy puede ser un gran día”.

En uno de sus momentos de conversación con el público, lamentó cómo la humanidad acaba con los recursos naturales, presta poca atención al cambió climático y dijo sentir pena por el mundo roto que los adultos de hoy van a dejar a sus hijos y nietos.

“Mediterráneo”, “Para la libertad”, el poema de Antonio Machado “Cantares”, y “Tu nombre me sabe a hierba” fueron otras canciones de siempre interpretadas por el artista, que terminó con la mítica “Penélope”, con la que dijo adiós después de dos horas y veinte minutos de espectáculo.

Serrat volverá al auditorio este jueves, en lo que será su despedida de México, dentro de la última gira de su carrera “El vicio de cantar”.