Guanajuato (México), 29 de abril (EFE).- Cientos de alumnos de la mexicana Universidad de Guanajuato, en el centro del país, se manifestaron este jueves para exigir justicia tras la muerte de su compañero Ángel Yael Ignacio Rangel, a manos de un agente de la Guardia Nacional.

La tarde del miércoles, Ángel Yael, estudiante de 19 años, circulaba en una camioneta blanca en la comunidad de El Copal, en el municipio de Irapuato, en el centro del estado de Guanajuato, cuando un integrante de la Guardia Nacional le disparó, ocasionándole la muerte.

El incidente generó indignación entre autoridades locales y la comunidad estudiantil de la Universidad de Guanajuato, la cual organizó una protesta pacífica este jueves en la explanada principal del plantel ubicado en Irapuato.

Vestidos de blanco, con velas y cartulinas, los compañeros de Ángel Yael exigieron a las autoridades esclarecer su homicidio y también que la Guardia Nacional ya no tenga presencia en El Copal.

De acuerdo con un comunicado de la Guardia Nacional, sus agentes realizaban “reconocimientos disuasivos” en la citada comunidad de Irapuato, cuando observaron dos vehículos estacionados en un camino de terracería.

Sus ocupantes, al percatarse de la presencia de la corporación de seguridad, se retiraron del lugar de forma precipitada, lo que ocasionó “desconcierto e incertidumbre” entre los elementos de la Guardia Nacional.

“Derivado de lo anterior, un elemento de la Guardia Nacional descendió del vehículo en el que se transportaba y de forma unilateral, accionó su arma contra las camionetas que se retiraban del lugar, resultando una persona fallecida y otra lesionada”, estableció la Guardia Nacional en el comunicado.

Tras este suceso, Amnistía Internacional repudió el crimen, pero subrayó que no es un caso aislado, pues en el 2010, soldados del Ejército mexicano asesinaron a dos estudiantes del Tecnológico de Monterrey, durante un operativo de seguridad.

También recriminó que una corporación militar como la Guardia Nacional realice tareas de seguridad pública, lo cual contraviene los estándares internacionales de derechos humanos.

“La operación de la Guardia Nacional se contrapone con el estándar internacional en la materia, de acuerdo con el cual los estados solo pueden recurrir a las fuerzas militares en casos excepcionales y por un tiempo definido”, subrayó AI.

El integrante de la Guardia Nacional que disparó en contra de Ángel Yael quedó a disposición de las autoridades locales para que se realice la investigación correspondiente.