Roma, 28 abr (EFE).- Tres mujeres han aprobado las duras pruebas para ser gondolero en Venecia y se sumarán a Giorgia Boscolo, quien hace 12 años hizo historia en la Ciudad de los Canales al convertirse en la primera autorizada a llevar una góndola en una profesión que durante 900 años había estado reservada exclusivamente a los hombres.

Gioa Monti se ha sumado a Sara Pilla y Aurora Pelliciolli, juzgadas idóneas para la profesión, según la última y definitiva graduatoria, y se convierten en nuevas gondoleras de Venecia para “continuar con la tradición familiar”.

“Todavía recuerdo el momento en que decidí que sería gondolera. Tenía 10 años y un amigo de mi abuelo me dijo que las mujeres tenían que quedarse en casa para lavar los platos y yo le respondí que cuando fuera mayor le demostraría que yo también podía. Digamos que me tomé la broma con cierta seriedad”, dice Monti en declaraciones a “Repubblica”.

“La primera vez que me presenté el concurso público fue en 2014, cuando mi primer hijo tenía cinco meses, y no lo logré. Lo intenté de nuevo en 2018 y logré aprobar las pruebas de remo, natación y salvamento, requisitos necesarios para acceder a la escuela del Arte del Gondolero que inicié durante la pandemia con cursos on line. Por suerte pospusieron el inicio porque, mientras tanto, tuve a Nora, que ahora tiene dos años”, explica la nueva gondolera.

Las materias que se cursan en la escuela son historia del arte, inglés, español y derecho de la navegación, además del examen final de boga de popa y después se tienen que pasar las pruebas físicas.

“Amo mi ciudad y estoy orgullosa de continuar con la tradición familiar de gondoleros como mi padre Dino, mi abuelo Vittorio y mi bisabuelo Ugo, que siempre ha trabajado en San Marco”, afirma, en el diario, que publica una bonita foto en la que Monti, de 30 años y ataviada con un elegante vestido blanco de boda, rema por el Gran Canal llevando a su futuro esposo en una góndola el día de su boda.

Sobre todo a estas mujeres les una la tradición familiar. “Para mí es un orgullo realizar esta labor que mi familia viene realizando desde hace generaciones”, explicó a la prensa Sara Pilla, de 23 años e hija de Fabio Pilla, histórico gondolero de Rialto y Pelliciolli.

Monti ha seguido un camino con más etapas y más pruebas porque comenzó en 2018, mientras que Pilla y Pelliciolli participaron el año pasado, cuando entró en vigor la ley nacional sobre administración familiar, aplicada a los familiares de los gondoleros.

En concreto, quien procede de una familia de gondoleros licenciados realiza directamente el examen final de remo de popa para convertirse en gondolero suplente y está obligado a practicarlo en la empresa familiar durante cuatro años.

Los demás, en cambio, trabajan de guardia durante cuatro años y luego pueden convertirse en potenciales licenciatarios o seguir actuando como gondoleros suplentes.

Actualmente existen 433 licencias de gondoleros y más de 200 gondoleros suplentes en mercado libre, o llamados cuando se necesiten. Y entre ellos ahora cuatro mujeres.