Ciudad de México, 7 abr (EFE).- El fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar de un 3,21 % en el primer trimestre del año frente a los tres meses anteriores ayudará a controlar la inflación, que se sitúa actualmente a niveles no vistos en 20 años, y también a atraer a inversionistas.

“El peso mexicano se ha apreciado de manera significativa en el 2022. De hecho, en el primer trimestre del año cerró con una apreciación frente al dolar de 3,21 % o 65,9 centavos, cotizando alrededor de 19,87 pesos por dólar”, dijo este jueves a Efe la directora de análisis económico del Banco Base, Gabriela Siller.

Respecto al euro, la apreciación fue de 5,81 % intertrimestral en los primeros tres meses del año con una cotización de 21,99 unidades por euro.

La apreciación del peso en este primer trimestre fue la mayor desde el cuarto trimestre de 2020.

El peso mexicano, que rondaba los 18,5 puntos por dólar antes de la pandemia, sufrió su peor momento en marzo de 2020 cuando superó las 25 unidades por billete verde.

La moneda mexicana cerró 2021 con una depreciación anual del 3,01 % al cotizar en 20,51 unidades por dólar en la última jornada del año.

Según destacó la experta, el peso mexicano se ubica ahora en la quinta posición tanto en la apreciación frente al dólar como en el euro.

Solamente detrás del real brasileño, el sol peruano, el peso chileno y el peso colombiano.

El peso mexicano tiene un régimen cambiario de “libre flotación” por lo que depende de la interacción de oferta y demanda y a México “han entrado muchísimas divisas por las exportaciones y las remesas”, explicó.

Las exportaciones mexicanas se espera que este año puedan crecer entre 7 % y 10 % impulsadas por el crecimiento de Estados Unidos, mientras que las remesas podrían mostrar un crecimiento de entre 10 % y 13 %, puntualizó.

Se espera que el peso mexicano se siga apreciando y podría llegar a un nivel de 19,60 pesos por dólar.

LAS VENTAJAS DE LA APRECIACIÓN

Tal y como explicó Siller, la apreciación del peso supone una “gran ventaja” porque ahora no “presiona” a la inflación -por encima del 7 % desde hace meses, su mayor nivel en 20 años- en términos de productos importados.

Este jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que en marzo la inflación se ubicó en el 7,45 % interanual, su mayor nivel desde 2001.

No obstante, es un dato similar al 7,36 % de diciembre de 2021.

Y menor al de Estados Unidos (7,9 %) o España (9,8 %).

Además, la guerra en Ucrania ha provocado incrementos en los precios de las materias primas y, agregó la analista, en los últimos días esto ha beneficiado el peso mexicano porque se le relaciona con el precio del petróleo.

“Al subir el precio del petróleo, el peso mexicano se aprecia”, explicó.

Además, la apreciación del peso atrae a más inversionistas al país, un factor que se suma a los incrementos a la tasa de interés en lo que va de año, que hoy se sitúa en el 6,50 %.

“Están entrando también capitales, esos que salieron de Rusia están buscando lugares más seguros”, agregó.

PERO PERSISTE LA INESTABILIDAD

Aunque la apreciación es en principio beneficiosa para México, la analista advirtió que hay mucha “volatilidad” y la “posibilidad” de que la moneda mexicana se vuela a “depreciar”.

Esto “se traduce en incertidumbre” porque “lo que beneficia a las exportaciones y las importaciones es un tipo de cambio estable”, agregó.

Tampoco se descartan “nuevas depreciaciones” en el contexto de la pandemia, con la guerra en Ucrania y por “asuntos locales”, como podría ser la iniciativa de reforma eléctrica.

“Desde el punto de vista económico de crecimiento lo que más beneficia es un peso estable porque se pueden hacer mejores planeaciones a largo plazo”, apuntó la experta.

Banco Base estima que la economía mexicana crecerá este año entre 1,5 % y 2 % en un “escenario central”. En un escenario optimista, la economía aumentaría hasta el 2,5 % y en uno pesimista hasta el 0,5 %.

La economía mexicana creció un 4,8 % en 2021 y se contrajo un 8,2 % en 2020, su peor desplome desde la Gran Depresión de 1932.

Según el Gobierno mexicano, la economía del país crecerá un 3,4 % este 2022.