Deborah Lyons. EFE/Valentin Flauraud.

Naciones Unidas, 2 mar (EFE).- La enviada de Naciones Unidas para Afganistán, Deborah Lyons, pidió este miércoles al Consejo de Seguridad de la ONU el refuerzo de la misión que dirige en el país asiático para evitar su colapso económico, evitar un empeoramiento de la crisis humanitaria y que vuelva a ser aceptado en el seno de la comunidad internacional.

“No creemos que podamos realmente ayudar al pueblo afgano sin trabajar con las autoridades de facto. Puede ser muy difícil para muchos aceptarlo, pero es necesario”, dijo Lyons ante los quince países del Consejo de Seguridad, que hoy se reunió para discutir la situación de Afganistán.

Lyons, que recordó que en dos semanas vence el mandato actual de la misión de la ONU en Afganistán (Unama), insistió en que se “puede hacer mucho más para trabajar con las autoridades de facto en los principales asuntos que afronta la sociedad afgana”.

Sin embargo, la jefa de la Unama, advirtió de que “trabajar con las autoridades de facto, de ninguna manera, significa condonar todo lo que hacen”, y subrayó que, de hecho, “ofrecerá la oportunidad, en nombre de la comunidad internacional, de ayudar a forjar un futuro para el pueblo de Afganistán, libre de conflictos y en el que puedan perseguir pacíficamente su búsqueda de prosperidad, participación y respeto a sus derechos”.

“Necesitarán reconocer los estándares básicos de ciudadanía global para ser aceptados por la comunidad internacional”, apuntó.

Coincidiendo con la reunión del Consejo de Seguridad, la organización internacional Human Rights Watch (HRW) denunció que la crisis humanitaria que atraviesa Afganistán desde la llegada al poder de los talibanes es “en esencia, una crisis económica” por las restricciones externas impuestas al sector bancario del país y a los fondos humanitarios internacionales.

“La crisis humanitaria de Afganistán es, en esencia, una crisis económica. (…) Los afganos ven comida en el mercado pero no tienen dinero para comprarla y los trabajadores de la salud están listos para salvar vidas, pero no tienen salarios ni suministros”, dijo en un comunicado el director de campañas para Asia de HRW, John Sifton.

En concreto, HRW criticó las consecuencias de acciones tomadas por Estados Unidos, como la suspensión del reconocimiento del Banco Central de Afganistán, que “han aislado la economía del país asiático” y “han reducido severamente el pago de asistencia vital y los salarios de millones de maestros, trabajadores de la salud y otros trabajadores esenciales”.

Lyons remarcó hoy la necesidad de que el próximo 17 de marzo, el Consejo de Seguridad renueve la misión de la UNAMA y la capacite para reforzar su trabajo, que resumió en cinco ejes.

Abordar la crisis económica, trabajar con los talibanes para garantizar el acceso a una educación de calidad de todos los niños y niñas, continuar apostando por el respeto de los derechos humanos y participar en un debate sobre la inclusión política para garantizar que las preocupaciones de todos los afganos se reflejen en la toma de decisiones.

Por último, la misión apoyará un diálogo político con las autoridades de facto que respalde un proceso para garantizar la legitimidad nacional y que, a la vez, aborde las principales preocupaciones de varios miembros del Consejo de Seguridad, como el narcotráfico, el terrorismo o la seguridad nacional, con el objetivo de establecer un camino dirigido a que el estado afgano se reincorpore a la comunidad internacional.