Sin Filtro

A veces la gente no quiere escuchar la verdad, porque no quiere que sus ilusiones se vean destruidas.

Con esta frase de Friedrich Nietzsche, vamos a comenzar a partir de esta semana, todos los lunes, una columna de opinión y desde nuestra perspectiva, SIN FILTRO, sobre lo que es necesario comentar, para que quienes están en el poder o se sienten con poder, despierten y se den cuenta, que para servir, hay que escuchar las voces externas, lo que se dice afuera y no solo halagos de quienes les dicen lo que quieren escuchar, todo, con una o varias pretensiones, para mantenerse en el cargo o beneficiarse de él, sin importar que los resultados no sean los adecuados para el objetivo de una institución o entidad para la que se trabaje y que ahora gobierna para todos.

También haremos mención a la frase “No hay peor ciego que el que no quiere ver”, para referirnos al superficial trabajo de imagen que viene desempeñando el titular de comunicación social de la presidencia municipal en San Juan del Río, Eitan Kovalsky, un joven que ha tenido la fortuna de estar apadrinado, dice, por las más altas esferas de la política panista del estado, que es lo que parece que le da derecho a ocupar un cargo, pero que tenemos que decirlo, todavía le queda muy grande el saco, sobre todo por su falta de tolerancia y su afán de querer controlar todo y a todos.

Y es que si algo puede tener, no lo dudamos, es talento para desempeñar cargos de imagen empresarial o de negocios, de mercadologo, pero no de comunicación social o imagen política, menos de trato con medios de comunicación.

Lo primero, que es primordial, es ser discreto, callarse o guardarse todo lo que sucede alrededor de lo que es su figura de servidor, sobre todo por tratarse de un cargo tan importante como el que desafortunadamente le confirieron, no por méritos, el mismo lo reconoce, sino por el padrinazgo, de figuras políticas a las que el mismo ha mencionado que les ha servido.

Desde esa perspectiva, Eitan Kovalsky, está haciendo quedar mal no solo al presidente municipal Roberto Cabrera Valencia, le queda mal a quienes lo ‘apadrinan’, le queda mal a una institución para la que ahora sirve.

Eitan Kovalsky, es el encargado de manejar su imagen del presidente, pero eso no es solo compartir ls redes sociales o hacer publicaciones en redes sociales institucionales, que solamente las ven y le dan me gusta, quienes son afines al político o al partido, incluso a los que se dicen medios y que le ‘hablan al oído’ y le dicen que es el mejor, que es lo que quiere oír y que quiere que todos hagamos lo mismo.

Eso sí, ha formado un equipo de jóvenes inexpertos, flojos y solo de selfies, que apenas alcanzan a elaborar un boletín al día, con fotografias movidas o mal tomadas, que poco abonan a la imagen institucional de la presidencia municipal. Pero que con eso quiere poner en alto el trabajo de un gobierno que trabaja para más de 300 mil habitantes, y que no son todos los que lo aprueban.

Eitan Kovalsky, solo quiere escuchar que es el mejor estratega de marketing político y que con sus ‘ideas’ está haciendo el mejor papel.

El personaje carece de toda experiencia, no solo como comunicador, sino como funcionario y servidor público, para poder convertirse en una figura que maneje la imagen institucional del gobierno, no solo haciendo dibujos o palomitas, sino transmitiendo el trabajo que cada una de las dependencias del gobierno realiza y que hasta ahora no es el responsable de una buena difusión del quehacer gubernamental que ha realizado el alcalde en turno.

A la mayoría de los funcionarios que hemos tratado de entrevistar, se escudan para quedarse callados, con la consigna de Eitan, de que no deben dar entrevistas a Rotativo de Querétaro. A otros medios, les filtra agendas, les adelanta información y hasta les redactan desde la oficina de prensa sus notas, para que publiquen lo que él quiere que salga.

El señor busca que todos los medios de comunicación le rindan pleitesía y casi lo logra… muy pocos defienden su trabajo, dejan que los saquen de las reuniones, se conforman con que les regalen una botellita de agua o que los inviten a desayunar que es lo menos que se puede decir.

Y es que los resultados de un gobernante o de su gabinete que lo acompaña, no se debe medir desde la óptica de sus colaboradores, que solo le van a decir lo que espera escuchar, se debe medir desde la crítica, desde el exterior, desde los señalamientos con fundamento, desde los reclamos sociales, con el propósito de poder corregir, de enmendar lo que va mal, pero que en el municipio no está ocurriendo. 

Eitan Kovalsky, enfureció luego de qué se publicó una fotografía de su director de Comunicación Social, tomándose selfies con las empleadas y presumiendo que tienen un ‘gran equipazo’, que desde luego no lo están demostrando, ante la gran escalada de deficiencias y torpezas que cometen.

Eso es lo de menos, estamos acostumbrados a las amenazas y amagos, pero tenemos que decir que la imagen que se ha estado promoviendo del actual gobierno no es la mejor, tiene muchas deficiencias y muy poco le beneficia al gobierno en turno, pero sobre todo al estatal, que le apuesta mucho al desarrollo de San Juan del Río. Nos leeremos la próxima semana, pero SIN FILTRO.