Utah y Minnesota abandonaron este lunes el protocolo de incluir el hecho de ser hispano como un factor determinante para recibir tratamiento prioritario por la covid-19. FOTO: EFE/EPA/ETIENNE LAURENT.

Denver (CO), 24 ene (EFE).- Utah y Minnesota abandonaron este lunes el protocolo, anunciado e implementado la semana pasada, de incluir el hecho de ser hispano como un factor determinante para recibir tratamiento prioritario por la covid-19.

A la vez, precisamente debido a posibles demandas, Nueva York modificó su protocolo, cambiándolo de sólo considerar a hispanos a incluir todos los grupos minoritarios para tratamientos prioritarios.

Y Colorado y Wisconsin indicaron que no activarán protocolos similares, después de que un grupo conservador iniciase acciones judiciales contra estos protocolos.

Tanto el Departamento de Salud de Utah como su similar en Minnesota, así como la Autoridad de Salud del Estado de Nueva York, habían creado una lista de factores (cada uno con un cierto valor numérico) para decidir qué pacientes serían atendidos primero. En esa lista, ser hispano equivalía a dos puntos de riesgo adicionales.

En ese contexto, la organización conservadora America First Legal (AFL), liderada por Stephen Miller, creador de las duras políticas migratorias del expresidente Donald Trump, presentó el pasado 17 de enero una demanda judicial en corte federal contra Utah y Minnesota.

En su demanda, acusaban a esos estados de “actitudes racistas e inconstitucionales” contra los blancos al tomar en cuenta la raza del paciente “al adjudicar los escasos recursos para tratamientos de la covid”.

Y aunque la demanda contra Nueva York no llegó a presentarse, Miller calificó el protocolo de salud de Nueva York de “descaradamente ilegal, inconstitucional, inmoral y tiránico”.

A la vez, los estados mencionados habían aclarado que sus protocolos se basaban en datos difundidos en noviembre de 2021 por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) indicando que los grupos minoritarios tienen más posibilidades de contraer la covid-19, de ser hospitalizados y de morir de esa enfermedad que los blancos.

En el caso específico de los latinos, el CDC encontró que los hispanos tienen 1,6 veces más posibilidades de contagiarse que los blancos, así como 2,5 veces más posibilidades de requerir hospitalización y 2,1 más posibilidades de fallecer por la covid-19.

Por eso, expertos médicos rechazaron públicamente tanto las acciones judiciales de AFL como la decisión de Utah, Minnesota y Nueva York de desactivar los protocolos.

Por ejemplo, JP Leider, de la División de Políticas y Administración de Salud de la Universidad de Minnesota y autor del protocolo de salud en ese estado, enfatizó en un comunicado que hay “evidencia totalmente conclusiva” de que las minorías enfrentan “peores consecuencias” de la covid-19 en comparación con los blancos no hispanos.

Según Leider, “a veces es aceptable considerar elementos como raza y etnicidad al tomar decisiones cuando se deben adjudicar recursos a nivel social”.

Y en Utah, el Departamento de Salud estatal indicó que, aunque dejará de usar la “calculadora de puntaje de riesgo” para determinar qué pacientes reciben tratamiento prioritario por la covid-19, se implementará inmediatamente un nuevo programa “para trabajar con las comunidades de color para mejorar el acceso a esos tratamientos”.