La Policía sudanesa volvió a emplear este lunes gases lacrimógenos para dispersar una manifestación opositora en Jartum que reunió a más de 2.000 personas. FOTO: EFE/EPA/STRINGER.

Jartum, 24 ene (EFE).- La Policía sudanesa volvió a emplear este lunes gases lacrimógenos para dispersar una manifestación opositora en Jartum que reunió a más de 2.000 personas, en una nueva jornada de protestas en distintas ciudades del país para exigir un gobierno civil tras el golpe de Estado militar del 25 de octubre.

Los manifestantes se reunieron en los barrios del sur de Jartum antes de dirigirse al palacio presidencial, ocupado por el comandante en jefe del Ejército y líder de facto, Adbelfatah al Burhan, coreando consignas como “La autoridad es la autoridad del pueblo y los militares están en los cuarteles” o “Civil…civil, no militar”, tal y como constató Efe.

Con el mismo patrón de las múltiples marchas que han tenido lugar desde el pasado 25 de octubre, las fuerzas de seguridad recurrieron al uso de porras y gases lacrimógenos en abundancia cuando los manifestantes llegaron a la calle donde se encuentra el palacio.

Según cifras preliminares proporcionadas por paramédicos, más de 20 personas tuvieron que ser atendidas por heridas y asfixia causadas por los gases de los antidisturbios.

En la ciudad de Um Durman, vecina de Jartum y que forma parte también de la capital, hubo dos manifestaciones y unas 3.000 personas participaron en otra marcha en Wad Madani, capital del estado central de Al Yazira, informaron a Efe testigos presenciales.

Igualmente se llevaron a cabo protestas en contra de los militares en las ciudades de Gedaref, Kassala, Port Sudan y Al Obeid.

El domingo, los “comités de resistencia” en el estado de Jartum anunciaron una “semana de escalada” que incluye manifestaciones y el cierre de las calles de Jartum, para exigir un gobierno civil.

Desde el golpe de Estado se vienen repitiendo las protestas ciudadanas en respuesta a la toma de poder por parte de Al Burhan, que disolvió el Gobierno encabezado por el primer ministro Abdalá Hamdok y expulsó de las instituciones a algunas fuerzas políticas y grupos civiles que compartían el poder con los militares desde el inicio de la transición en 2019.

La represión en estas protestas ha dejado hasta ahora 73 manifestantes muertos, según el Comité de Médicos de Sudán, que hace el recuento y ofrece asistencia a los participantes en las marchas opositoras desde la asonada.