Boris Johnson dijo no haber visto ninguna "prueba" de chantaje en su partido después de que un diputado "tory" acusase al Gobierno de intimidar a legisladores disidentes. FOTO: EFE/EPA/UK PARLIAMENT/JESSICA TAYLOR.

Londres, 20 ene (EFE).- El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, dijo este jueves no haber visto ninguna “prueba” de chantaje en su partido después de que un diputado “tory” acusase al Gobierno de intimidar a legisladores disidentes.

El diputado conservador William Wragg, presidente del comité de Administración Pública y Asuntos Constitucionales de la Cámara de los Comunes, pidió a los diputados víctimas de chantaje o intimidación por parte del Gobierno que lo denuncien a la Policía.

En una explosiva declaración, al iniciar un debate en ese comité, Wragg afirmó que en los últimos días miembros del Parlamento habían “sufrido presiones e intimidación por parte de miembros del Gobierno por su deseo declarado o supuesto de (pedir) un voto de confianza sobre el liderazgo del primer ministro”.

Sin embargo, el líder “tory” insistió hoy en que no había visto o escuchado “ninguna prueba” que “apoye las alegaciones”.

Agregó que está centrado en atender las prioridades de la población británica, como superar la pandemia de la covid con la ayuda del programa de vacunación con dosis de refuerzo.

“Tenemos la economía y la sociedad más abiertas de Europa, con el más rápido crecimiento en el G7 (grupo de los siete países más industrializados del mundo), como resultado de la campaña de dosis de refuerzo”, recalcó Johnson en declaraciones en el Centro de Diagnóstico Rutherford, en Taunton (suroeste inglés).

Además de las denuncias de Wragg, el diputado Christian Wakeford, que ayer anunció que se pasaba del Partido Conservador al Laborista, señaló hoy que los encargados de la disciplina parlamentaria de los “tories” le habían advertido de que podía perder la financiación para un nuevo colegio secundario en su circunscripción -Bury South (norte de Inglaterra)- si no apoyaba al Gobierno.

Varios diputados han expresado su descontento con el liderazgo de Johnson, tras salir a la luz en las últimas semanas el alcance del denominado “Partygate”, las fiestas celebradas en la residencia oficial de Downing Street durante la pandemia mientras el país cumplía estrictas medidas restrictivas.

No obstante, los parlamentarios han decidido esperar a conocer el resultado de una investigación sobre este escándalo antes de iniciar un proceso interno para decidir el futuro de Johnson.

Para ello el Comité 1922, que agrupa a los diputados “tories” sin cartera, debe recibir al menos 54 cartas de los legisladores en las que expresen que no tienen confianza en su líder.