Washington, 3 dic (EFE).- Los padres del adolescente de EE.UU. acusado del tiroteo del martes pasado en la localidad de Oxford, en Michigan, donde cuatro personas murieron y siete resultaron heridas en un instituto de secundaria, fueron imputados este viernes de homicidio involuntario.

Así lo anunció la fiscal del condado de Oakland (Michigan), Karen McDonald, en una rueda de prensa, en la que explicó los motivos por los que decidió imputar a James y Jennifer Crumbley, padres de Ethan Crumbley, de 15 años, con cuatro cargos cada uno de homicidio involuntario.

De ser hallados culpables, podrían recibir una condena de hasta 15 años de cárcel cada uno.

La fiscal detalló que el padre compró, estando su hijo presente, el arma de fuego semiautomática con la que días después Ethan presuntamente disparó.

Más tarde, el adolescente publicó fotos en sus redes sociales del arma, con el texto “acabo de conseguir mi nueva belleza hoy”, con emojis de corazones.

Por su parte, la madre escribió mensajes en las redes sociales, donde afirmó que su hijo estaba “probando su nuevo regalo de Navidad”.

McDonald describió cómo los profesores de Ethan notificaron a la madre, tanto por mensajes de voz como por correo electrónico, que su hijo había estado buscando en clase información con su teléfono sobre municiones, sin obtener respuesta.

Lo que sí que hizo Jennifer fue tener un intercambio de mensajes de texto con Ethan sobre este asunto: “lol (laughing out loud, es decir, riéndome a carcajadas), no estoy enfadada contigo, tienes que aprender a que no te descubran”, escribió la madre a su hijo, según McDonald.

La fiscal agregó que los padres guardaban el arma en su dormitorio sin tenerla bajo llave.

El día del suceso, cuando emergieron las noticias de que había un tiroteo activo en el instituto de secundaria Oxford, Jennifer envió un mensaje de texto a su hijo diciéndole “Ethan, no lo hagas”.

Luego, el padre llamó al teléfono de emergencias para informar que su arma había desaparecido y que creía que su hijo era el autor del tiroteo en el centro escolar. Más tarde, la pistola fue decomisada por las autoridades de manos de Ethan.

El martes, Ethan entró en el instituto con el arma que guardaba en su mochila y se dirigió a los baños.

Poco después salió con una pistola modelo Sig Sauer de 9 milímetros en mano y empezó a disparar a alumnos que se encontraban cerca del cuarto de baño.

A causa de este tiroteo fallecieron cuatro alumnos, dos jóvenes de 16 y 17 años y dos chicas de 14 y 17 años. Además resultaron heridas otras siete personas.

La fiscal imputó al adolescente, que será juzgado como adulto, de un cargo de terrorismo, cuatro de asesinato en primer grado, siete de asalto con intento de asesinato y doce por posesión de un arma de fuego.

El joven se declaró no culpable y afronta cadena perpetua.