Santa Cruz de La Palma (España), 29 nov (EFE).- El nuevo centro de emisión de lava surgido ayer en el volcán de Cumbre Vieja en la isla canaria de La Palma ha construido ya un pequeño cono anexo al principal del que emana una colada que se ha situado apenas a 1,5 kilómetros de la localidad de La Laguna.

Los técnicos del Plan de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) están vigilando y monitorizando este flujo lávico para determinar si recibe el “empuje” suficiente como para seguir caminando hacia la citada localidad, de unos 1.600 habitantes y desalojada desde hace semanas.

No obstante, estiman que lo más razonable es que esta colada termine por pararse o subirse sobre una anterior, dada la gran cantidad de material sólido que ha terminado engullendo y, en consecuencia, el aumento de viscosidad que la llevará a frenar su avance.

De acuerdo con los últimos datos facilitados por el Pevolca, ahora mismo no hay prácticamente emisión de lava desde el cráter principal del volcán.

Los dos centros nuevos de emisión que surgieron ayer han aportado lava sobre territorios nuevos de suelo agrícola o forestal.

El penacho de gases y cenizas que mana del volcán se ha elevado hoy a 1.400 metros y la emisión de dióxido de azufre, tras tener ayer un repunte importante, ha vuelto a descender.

En la zona de exclusión se han registrado sin embargo datos muy elevados de concentración de gases a unos niveles lesivos para la salud, lo que ha obligado a suspender el acceso por la zona sur a trabajadores y regantes.

Por su parte los vientos alisios propiciarán que haya un entorno favorable para las operaciones en el aeropuerto de la isla hasta el miércoles, en principio.

UN SISMO DE MAGNITUD 5 E INTENSIDAD V

La señal de tremor, que ayer registró niveles elevados, también ha vuelto a descender en las últimas horas y en cuanto a la sismicidad, sigue siendo baja la de gran profundidad pero se ha incrementado la de niveles intermedios.

De hecho, durante la pasada madrugada (hora local) se produjeron hasta 50 movimientos sísmicos, uno de ellos de magnitud 5 y que ha sido el primero que ha llegado a intensidad V “pura” en una escala de XII, desde que el 19 de septiembre pasado se iniciase una erupción volcánica.

La intensidad de los terremotos mide los efectos sobre las personas y las cosas en una escala del I (no sentido) a XII (completamente devastador).

El nivel V (fuerte) supone, conforme a la escala publicada por el IGN, que el terremoto es sentido dentro de los edificios por la mayoría y por algunos en el exterior, que los observadores sienten una fuerte sacudida o bamboleo de todo el edificio, la habitación o el mobiliario, que los objetos colgados oscilan considerablemente y que los objetos pequeños, inestables o mal apoyados pueden desplazarse o caer.

La superficie afectada por la lava alcanza ya las 1.115,82 hectáreas y la anchura entre coladas sigue estando en 3.350 metros.

Por lo que respecta a los deltas de lava o fajanas creados por el contacto de la lava con las aguas del océano suman ya más de cincuenta hectáreas.

Hoy se cumplen dos meses desde el primer vertido al mar de la lava del Cumbre Vieja, que empezó a crear una fajana que supera las 40 hectáreas. Después otras coladas han seguido llevando lava al océano, como la que el 22 de noviembre llegaba al mar también en la costa de Tazacorte sumándose a la primera con la aportación de material de modo que juntas suman ya casi 50 hectáreas.