Jorge Luis Montes Nieves y Beatriz Robles Gutiérrez aseveraron que la reforma eléctrica no elimina la participación de la iniciativa privada en el mercado energético.

Querétaro, 15 Oct 2021.- Jorge Luis Montes Nieves y Beatriz Robles Gutiérrez, exdiputados federales de Querétaro por el partido Morena, aseveraron que la reforma eléctrica no elimina la participación de la iniciativa privada en el mercado energético, aunque esta sí garantiza que más de la mitad del sector se mantenga en manos del Estado.


Robles Gutiérrez, que integró la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados por 3 años, consideró que todo el sector energético del país debe ser visto como tema de ‘seguridad nacional’, debido a que este mantiene la producción y el funcionamiento de otros sectores económicos e industrias que sostienen la economía.


‘Hay intereses individuales que son muy grandes individualmente y por eso no quieren que esa reforma al sector eléctrico pase, lo único que quiere es que los mexicanos seamos dueños de nuestra energía eléctrica que es un tema también de seguridad nacional para cualquier país’, recalcó.


La morenista afirmó que la participación de la industria privada no garantiza un abasto total de la energía eléctrica y recordó lo ocurrido durante los apagones en el norte del país por las tormentas heladas en Estados Unidos, lo que provocó cortes de energía tanto para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como para los proveedores privados.


Reconoció que actualmente las plantas de energía de la CFE cuentan con un déficit de infraestructura para surtir la electricidad, producto de la reforma aprobada durante el sexenio anterior que permitió el desarrollo de los generadores privados y mantuvo estancada a las líneas de transmisión estatales.


‘Desde que se hizo la reforma energética de Peña Nieto no había infraestructura para recibir las energías renovables, México no tiene las suficientes redes de transmisión porque nunca se había invertido para subir toda la energía del sector eléctrico mexicano’, apuntó.


Aclaró que actualmente la CFE estaba solventando parte de la infraestructura de las empresas privadas para transmitir su electricidad a los consumidores, sin que existiera una inversión externa y limitando la capacidad de la empresa estatal para poder surtir de luz a los clientes más pequeños o individuales.