Dubái, 30 sep (EFE).- La Expo Dubái 2020 fue inaugurada esta noche en una ceremonia colorida y vívida, un año más tarde de lo previsto debido a la pandemia del coronavirus, que centró todos los discursos y los deseos de cara al evento internacional, el primero de estas características en la era de la covid-19.

La ceremonia tuvo lugar en la plaza Al Wasl (el encuentro, en árabe), ubicada en el centro del sitio de la Expo y cubierta con una gran cúpula que recuerda la de una mezquita pero dotada de decenas de altavoces, focos y pantallas, que envolvió a los asistentes en un espectáculo multisensorial.

Esta calurosa noche, en la que no sólo los organizadores sudaron para que todo saliera bien, dio el pistoletazo de salida a la primera exposición universal que tiene lugar en un país árabe, Emiratos Árabes Unidos (EAU), que este año celebra además el 50 aniversario de su fundación por lo que hubo doble motivo para el patriotismo.

UNA EXPO MARCADA POR LA PANDEMIA

El himno de EAU y música emiratí abrieron el acto, presidido por el vicepresidente del país, Mohamed bin Rashid al Maktoum, y el príncipe heredero, Mohamed bin Zayed al Nahyan, delante de los que desfilaron las banderas de los 192 países participantes en la Expo2020, que ha conservado en su nombre el año en el que tendría que haber abierto.

El comisario general de la Expo Dubái, Nahyan bin Mubarak al Nahyan, destacó que cada país tiene un pabellón en Dubái, lo cual no tiene precedente en las exposiciones universales, que se celebran cada cinco años.

“Queremos colaborar con todas las naciones conectando nuestras mentes para los años venideros”, afirmó el comisario de la Expo Dubái que tiene como lema “Conectando mentes, construyendo futuros” y se desarrollará en torno a tres ejes: movilidad, sostenibilidad y oportunidad.

FOTO: EFE/EPA/ALI HAIDER.

El comisario deseó que la Expo2020 sea una “plataforma para encontrarnos”, después de una año más aislados que nunca, en la que dialogar, colaborar y cooperar en base a la “hermandad, tolerancia y felicidad”.

Por su parte, el secretario general de la Oficina Internacional de Exposiciones, Dimitri Kerkentzes, afirmó que en Dubái “todo el mundo se va a reunir por primera vez desde que la pandemia comenzó”, por lo que esta es “una gran ocasión para reconectar con todo el mundo”.

Destacó el lema de esta exposición y aseguró que precisamente el objetivo de su organización y de las exposiciones universales es ayudar a crear un mundo mejor, un mañana con más esperanza, más próspero y con menos desigualdades.

“Esta es una Expo que marca una era y que juega un papel determinante en la recuperación” post covid-19, agregó.

También agradeció a todos los países participantes y al anfitrión que hayan logrado organizar este evento, pese a los retos y dificultades por la crisis sanitaria y los límites también en la movilidad.

ARTISTAS Y NATURALEZA EN EL ESCENARIO

Después de los discursos oficiales, la ceremonia se estructuró en varias partes dedicadas a los tres ejes de la Expo, con fuegos artificiales que marcaron la transición de una otra, desde que comenzó puntual a las 20.00 horas locales (16.00 GMT) hasta las 21.30 (17.30 GMT).

Decenas de bailarines y acróbatas representaron los elementos del mar, de la selva y del espacio, mientras imágenes y sonido de cada uno de esos medios rodeaban al público gracias a la cúpula interactiva que creó en todo momento una sensación envolvente y muy vívida del espectáculo cuidado al detalle.

FOTO: EFE/EPA/ALI HAIDER.

Varios artistas internacionales hicieron su aparición estelar en la gala, como la cantante de R&B Andra Day, que cantó su conocido tema “Rise up” acompañada de bailarines y bailarinas con vestimenta típica emiratí y que acabaron levantando unas vasijas tradicionales dándole un toque folclórico a la actuación.

El tenor italiano Andrea Bocelli cerró la ceremonia cantando a la esperanza y a un futuro mejor, bajo un gran árbol y rodeado de bailarines que representaban flores, plantas y otros elementos de la naturaleza.

La organización cumplió con el programa establecido y con los protocolos sanitarios, en este gran ensayo general de cara a la apertura al público mañana, 1 de octubre, cuando arrancarán seis meses de actividades en las vastas instalaciones situadas en medio de desierto, con temperaturas que aún rozan los 40 grados durante el día.