El científico suizo Michael Grätzel ha señalado que el mundo cada vez va a estar más "electrificado" y que "la clave" es que cada uno "genere hasta donde pueda su propia energía". FOTO: EFE/LUIS TEJIDO.

Bilbao (España), 20 sep (EFE).- El científico suizo Michael Grätzel, que mañana recibe el Premio Fronteras del Conocimiento de la Fundación BBVA, ha señalado que el mundo cada vez va a estar más “electrificado” y que “la clave” es que cada uno “genere hasta donde pueda su propia energía”, lo que permitirá reducir su factura eléctrica.

El científico suizo ha explicado en una entrevista con Efe sus investigaciones para el desarrollo de nuevos nanomateriales con aplicaciones en el desarrollo de la energía solar, ha analizado el potencial de esta energía y ha considerado que en la lucha contra el cambio climático “vamos en la dirección adecuada”.

El jurado del premio citado ha reconocido el trabajo de Grätzel, decano de la Facultad de Ciencias Básicas de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza), al usar nanopartículas para fabricar un nuevo tipo de células solares que imitan la fotosíntesis, acercando el objetivo de convertir la luz del sol en una fuente de electricidad limpia, eficiente y barata a gran escala.

“Lo que hacemos básicamente es copiar ese proceso primario de la fotosíntesis”, reproduciendo la clorofila que utilizan las plantas “en un pigmento, una tinta, que podemos hacer del color que queramos”, ha señalado.

Este es uno de los elementos básicos de esta nueva tecnología. El otro “es una fila, un conjunto, según la distribución que se quiera dar a esas células, que capturan la luz del sol”, que es absorbida por el pigmento y genera electrones.

Esas placas solares recubiertas de pigmento “no están planas, sino en tres dimensiones”. Según ha dicho, supone un paso “principal” pasar de dos a tres dimensiones.

Esta nueva tecnología presenta varias ventajas respecto a las convencionales placas solares de silicio que dominan el mercado: es mucho más flexible (una placa de silicio suele tener un grosor de 300 micras y la célula de Grätzer 6) y es muy eficiente ya que puede aprovechar la luz ambiental en ambientes más oscuros.

La mesa de una habitación, según el ejemplo que ha puesto, se puede recubrir de estas nuevas células solares y generar la energía suficiente para alimentar un ordenador.

Además, la nueva tecnología se puede aplicar en varios formatos, incluso vertical, como es el caso, según ha explicado, de la fachada del palacio de congresos de Lausana recubierta de sus células metidas en cristal, lo que ha dado un resultado “muy hermoso”, convirtiendo al edificio en “un gran atractivo turístico”.

El científico ha puntualizado, sin embargo, que sus células solares “no compiten” con las tradicionales placas solares de silicio, ya que son necesarias “varias tecnologías para cumplir con los objetivos del clima” de los acuerdos de París y cubrir la demanda de energía limpia.

“Lo que hace falta es que en las próximas décadas la energía fotovoltaica suba 200 veces”, y “va a ser muy difícil para una sola tecnología llenar la brecha”, ha indicado.

“Ahora -ha dicho- estamos hablando de paneles que están generando 500 gigavatios, pero tenemos que saltar hacia la escala de los teravatios, hasta los 100 teravatios”, lo que es “un salto enorme, un reto importante”.

El experto ha señalado que el mundo va a estar cada vez más electrificado, con coches, bicis, patinetes… eléctricos, alimentados con energías limpias que no contaminan.

En ese escenario, según ha advertido, existen problemas y “el principal es la misma red eléctrica” ya que “la capacidad de la carga sobre la red sería tremenda”.

A su juicio, “el camino del futuro es la generación distribuida, es decir, descentralizada”.

“La clave -ha afirmado- es la descentralización” y que “estemos generando cada uno hasta donde pueda su propia energía”.

El propio científico, según ha contado, ha colocado paneles solares en su jardín de Suiza para sus árboles frutales. Allí ha instalado doce intercambiadores de calor: “Puedo bombear calor -ha dicho- y he reducido mi factura eléctrica en un 70 %”.

En un momento de elevada factura energética, Michael Grätzer ha defendido como primer paso para reducirla “empezar a ahorrar la energía”.

Según ha indicado, “la gente no se da cuenta de lo importante que es ahorrar, pero eso tarde o temprano y en todas partes va a llegar”.

El científico ha considerado que el mundo se conciencia cada vez más sobre la necesidad de luchar contra el cambio climático.

En su opinión, “Joe Biden está en el buen camino en ese sentido y los partidos verdes en varios países” están alcanzando mayores cotas de poder. “Creo que vamos en la dirección adecuada”, ha sostenido.