Ciudad de México, 14 sep (EFE).- El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) del Gobierno de México, la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops) y la industria farmacéutica fortalecieron este martes el compromiso para resolver la escasez de medicamentos en México.

En un comunicado, los tres órganos expresaron el compromiso común para implementar acciones puntuales “que permitan continuar de manera favorable con el abasto de medicamentos y material de curación para atender a la población mexicana”.

Recordaron que desde que se inició el proceso de compra consolidada de medicamentos para el período de 2021-2024, en julio de 2020, se han llevado a cabo mesas de trabajo para tratar temas relacionados con los avances de las compras.

Además de que desde principios de este año se han presentado avances sobre las entregas correspondientes a la compra para 2021, además de los resultados de las mesas de trabajo y los puntos clave que se fortalecerán en las bases de compra para 2022.

Asimismo, destacaron la importancia de las mesas de trabajo “a fin de alinear aspectos operativos y continuar facilitando el abasto”.

Detallaron que las mesas de trabajo se enfocan principalmente en la logística de las entregas, la gestión de contratos y el aseguramiento de la calidad.

Finalmente, afirmaron que los representantes de la industria farmacéutica han reconocido que estos espacios de diálogo son “fundamentales” para seguir contribuyendo de manera conjunta a que millones de mexicanos y mexicanas cuenten con sus medicamentos oportunamente.

Esta mañana, durante la conferencia de prensa matutina desde el Palacio Nacional, el secretario mexicano de Salud, Jorge Alcocer Varela, indicó que, al corte de este lunes, en este año se han adquirido más de 400 millones de piezas de medicamentos.

Señaló que las compras se hacen conforme a la demanda y la opinión de los expertos, y “no conforme a lo que quieren vender las farmacéuticas”.

La crisis por el desabastecimiento de medicamentos en el sector salud se agudizó en 2019 debido a los recortes presupuestarios y a los cambios en la forma de comprar las medicinas impuestos por el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien asumió la Presidencia el 1 de diciembre de 2018.