Ciudad de Guatemala, 26 ago (EFE).- Las autoridades mexicanas están deportando a migrantes centroamericanos a Guatemala sin cumplir con los protocolos acordados entre los estados, alertaron este jueves diputados de oposición y dirigentes de la sociedad civil del país centroamericano.

En un pronunciamiento leído en rueda de prensa, los legisladores de la agrupación política Semilla expresaron su preocupación por las recientes deportaciones de EE.UU. y México a la frontera de El Ceibo, en el departamento de Petén (norte), donde no hay asistencia para los migrantes.

Al pronunciamiento de Semilla se unieron miembros de la entidad Grupo Articulador de la Sociedad Civil para oponerse a las deportaciones en El Ceibo, ya que señalaron que en dicha frontera no hay capacidad para atender a los migrantes retornados, entre los que se encuentran menores de edad.

Según ha constatado Efe y varias organizaciones más, en El Ceibo, los migrantes, en su mayoría guatemaltecos, son abandonados a su suerte, sin asistencia, en un punto fronterizo ubicado prácticamente en medio de la jungla del departamento Petén.

“Esta situación se agrava porque no existe ninguna coordinación interinstitucional en la remota frontera de El Ceibo, Petén. El Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) no tiene capacidad de registrar ni atender a los migrantes retornados”, advirtieron los diputados de Semilla.

Solo en lo que va de esta semana fueron remitidos a El Ceibo más de 3.500 migrantes, entre ellos hondureños, salvadoreños, nicaragüenses y venezolanos.

“Esto implica que México está desatendiendo los protocolos de deportación que obligan a entregar a las personas retornadas a la autoridad migratoria para su debido registro, con especial atención y cuidado de la niñez migrante no acompañada”, aseguraron en el pronunciamiento.

PIDEN SOLUCIONES

Los diputados y miembros de la sociedad civil pidieron al Gobierno de Guatemala que exija a México y Estados Unidos que cumplan con los acuerdos sobre las deportaciones de migrantes y que garanticen los derechos humanos de los retornados, además de sus solicitudes de refugio.

Los legisladores de Semilla también exigieron que se presente este caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por considerar que las deportaciones, en apariencia unilaterales y sin previa consulta, ponen en riesgo la vida de los migrantes centroamericanos.

Cada año más de 300.000 guatemaltecos intentan llegar de manera ilegal a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida y de alejarse de la pobreza y de la violencia en el país centroamericano, según expertos.

Sin embargo, en muchos casos no lo logran y es por ello que México y Estados Unidos deportan anualmente a miles de migrantes tanto por la vía aérea como por la vía terrestre.