Recibí una invitación de la senadora María Celeste Sánchez Sugía para participar en un foro titulado “Hacia el Décimo Aniversario de la Ley sobre Trata de Personas". FOTO: CIMAC NOTICIAS.

Recibí una invitación de la senadora María Celeste Sánchez Sugía del grupo parlamentario de Morena para participar en un foro titulado “Hacia el Décimo Aniversario de la Ley sobre Trata de Personas, el pasado 2 de agosto. Era un foro presencial, así que acudí a la Casona de Xicoténcatl con bastante temor por la pandemia.

El primero en tomar la palabra fue el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas Rodríguez, y siguió el senador Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política, también del grupo parlamentario de Morena, quien declaró inaugurado el foro. Hasta ahí todos festejando la necesidad de modificar la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para Proteger y Asistir a las Víctimas de esos Delitos.

En el primer panel, cuando tomó la palabra Félix Santana Ángeles, director general de Estrategias para Atención en Derechos Humanos y Secretario Técnico de la Comisión Intersecretarial para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas, comprendí de dónde venía el discurso de Encinas.

Santana Ángeles manifestó que la Ley Federal contra la Trata de Personas de 2007 estaba aparejada con el Protocolo de Palermo, agregando que desde su punto de vista la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para Proteger y Asistir a las Víctimas de esos Delitos aprobada en el 2012:

“… Tiene una serie de planteamientos que pueden y deben ser modificados, ya que desde la óptica de la Comisión Intersecretarial la Ley tiene una perspectiva de persecución de delitos y esa perspectiva de persecución de delitos deja de lado la centralidad en las víctimas, desconociendo, desde nuestra visión las raíces sociales, económicas y culturales que permiten visibilizarlo. Hace un momento mencionaban las 11 modalidades del delito de trata de personas, hemos revisado los datos y en los últimos 5 años, del 2012 al 2017, tenemos 5,245 víctimas de trata de personas, según informa la Fiscalía General de la República, de los cuales existen muy pocas sentencias, al menos 790 sentencias, que han logrado llevar desde la identificación del problema, hasta la judicialización y la sentencia con aquellos tratantes. Tenemos bastantes desafíos al respecto, el primero que nosotros planteamos es la ausencia del Programa Nacional contra la Trata de Personas, emanado por el Ejecutivo Federal, y esto, vale la pena el comentario, se debe a una serie de trabas administrativas que hemos salvado … son 25 pasos que se tiene que aprobar hasta su liberación total. Hemos planteado con el subsecretario Alejandro Encinas cómo hacer para salvar esta deficiencia, frente a un conjunto de presiones, de sugerencias que nos dicen es necesario emitirlo ya. A propósito, el 10 de diciembre del año pasado, se emitió el primer… el Programa Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos. Una alternativa que estamos explorando es no entrarle a las 25 fases de aprobación que nos esperan, vamos en la 23 y todavía tenemos problema, sino vincularlo de manera directa al Programa Nacional de Derechos Humanos y eso nos permitiría instaurar este mismo año la emisión del Programa… Dentro de ese Programa tenemos cinco temas de actuación y es muy afortunado que Citlali, la senadora Antares y la senadora Citlali nos convoquen hoy, porque una de ellas es la actualización de la Ley, la modificación de la Ley General en Materia de Trata de Personas, y desde nuestro punto de vista, tenemos que hacer una práctica común en el Senado de la República donde las leyes que se emitan, puedan ser evaluadas, supervisadas por el órgano que las emitió y, a su vez, después de una década, me parece que estamos en condiciones suficientes para emitir una opinión acerca de su viabilidad o no.

Desde nuestro punto de vista, esta Ley ha quedado superada por las circunstancias, organizaciones de la sociedad civil han asumido responsabilidades que históricamente le correspondían al Estado mexicano. No las asumimos durante estos 10 años como Estado y nosotros estamos haciendo un intento. Sin embargo, hay que reconocer que hay muchas organizaciones que han asumido la responsabilidad de atender a las víctimas, pero ésta es una responsabilidad del Estado mexicano a la cual no podemos evadir.

… Ésta última (hablaba sobre los delitos en materia de trata de personas) tiene una connotación doble, por un lado es un delito y pero por otra es una violación sistemática a varios derechos humanos. Y es desde esa perspectiva que se tiene que abordar la nueva ley en materia de trata de personas. Recuperemos toda la experiencia de las organizaciones que han abanderado esta causa, pero que el Estado mexicano asuma la responsabilidad que le toca el día de hoy.

…Debemos entender también, con mucha responsabilidad que el tema de la trata de personas no es un tema sencillo de abordar, incluso en muchos casos, las propias víctimas no se asumen como tales, porque existen una serie de elementos psicológicos que los hacen sujetarse de sus mismos victimarios, y ahí tenemos un problema grave. Si el asumirse como víctimas es complejo, para el operador de la ley es aún más complejo la implementación, por eso tenemos tan pocas sentencias y esto nos ubica en un desafío como sociedad en tres niveles, … el primero, tenemos que socializar el concepto de trata de personas, de las once modalidades, en el último año cuando menos, no tenemos ninguna denuncia por tráfico de órganos, entonces no está siendo operativizable (sic), no está siendo perseguible, no está siendo accesible a la gente. Entonces, tenemos que elevar el nivel del mensaje para que toda la población, no sólo los especialistas asuman los conceptos, sino que todos asumamos una responsabilidad contra este delito, y contra esta violación a los derechos humanos. Sé que va a ser uno de los elementos más discutibles, más debatible, acerca de si la Ley si o la Ley no, siempre ha habido dos grandes bloques en nuestra sociedad, un grupo abolicionista, otro más libertario, pero el Estado mexicano debe asumir su responsabilidad, en próximos días, por lo tanto, planteo lo siguiente para el Senado de la República, que convoque a la brevedad el análisis y la evaluación seria con todos los involucrados, incluyendo a la Comisión Intersecretarial si nos permite, para hacer un diagnóstico y entregar la valoración de la necesidad de modificar la Ley General en Materia de Trata de Personas, asignarle un fondo que exige y que tantos años nos han peleado y que la misma Auditoría Superior de la Federación nos dice, no han cumplido en crear un fondo especializado para la trata de personas…

…En otras palabras es que el Senado de la República que nos ayude para que el actual gobierno ponga en el centro a las víctimas, evaluemos esta Ley General en Materia de Trata de Personas, y, a partir de esto, se proponga, antes de que termine este año, la posibilidad de generar una basta crítica que nos permita intervenir de manera estructural en este terrible problema, para que pasemos a una óptica de víctimas, de que dejen de ser objeto de estudio y se conviertan en sujetos de derecho”.

Lo cierto es que la ley en comento persigue delitos, por que así lo plantea el artículo 73, fracción XXI de la Constitución, que es cierto que existía una ley federal, pero que sólo castigaba la trata internacional, y dejaba fuera la trata interna, y que eso dio pie a que los congresos estatales, y no todos, hicieran sus propias leyes con tipos penales completamente distingos, lo que provocó un desorden legislativo. Además, las estadísticas de la Fiscalía General de la República sólo contienen los casos donde interviene la delincuencia organizada o los casos de trata internacional, en los números que presentó hacen falta las estadísticas de los Estados.

Por otro lado, al parecer ni Santana Ángeles, ni la Comisión Intersecretarial conocen la ley, ya que es una ley que pone en el centro a las víctimas y posibles víctimas. Incluso habla de tres dimensiones de la prevención. Con tanta ignorancia, y sin recursos, ¿quieren modificar la ley? Yo lo primero que exigiría que ya es tiempo que primero la cumplan y entonces podremos evaluarla a cabalidad. Por cierto, la senadora que organizó el Foro se llama Celeste, no Citlali. No vamos a renunciar a los avances que se lograron, aunque tal vez se necesiten algunos ajustes y no una nueva ley.