Tras casi cuatro años de negociaciones con el Estado chileno, “Francisca”, con ayuda de la (CIDH) firmó un Acuerdo de Solución Amistosa. FOTO: CIMAC NOTICIAS.

Ciudad de México. Tras casi cuatro años de negociaciones con el Estado chileno, “Francisca”, con ayuda de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) firmó un Acuerdo de Solución Amistosa debido a que en 2002, le practicaron una cesárea como parte de su embarazo en un hospital de este país y durante la operación fue esterilizada sin su consentimiento para evitar que tuviera más hijos e hijas por ser una mujer VIH positiva.

En un comunicado, integrantes del Centro de Derechos Reproductivos (CDR) explicaron que en 2002, Francisca decidió convertirse en madre a sus 20 años, sin embargo, en la primera etapa de su embarazo descubrió que era VIH positiva, pero siguió el tratamiento con antirretrovirales para proteger a su hijo del virus y programó una cesárea en el Hospital Curicó, en el sur de Chile.

En ese lugar, detallaron, el personal médico realizó una cesárea a Francisca para que tuviera a su hijo y la esterilizaron mediante la ligaduras de trompas de falopio sin su consentimiento bajo el argumento que era “una mujer irresponsable, que no debía ser madre por su condición”, a pesar de que la joven chilena deseaba concebir más hijos e hijas.

“A Francisca la discriminaron por vivir con VIH, y sin preguntarle, mientras estaba anestesiada, un equipo médico decidió cortar su autonomía y quitarle su capacidad reproductiva para siempre con base en estereotipos de género. Las mujeres que viven con el VIH se enfrentan a situaciones de discriminación cuando acceden o intentan acceder a los servicios de salud”, agregaron.

Explicaron que Francisca buscó justicia con las autoridades de su país, pero archivaron su demanda en 2008 por “falta de pruebas y porque según el hospital ella había dado su consentimiento verbal para el procedimiento”, por lo que en 2009, la joven denunció al Estado chileno por esterilizarla sin su permiso ante la CIDH, órgano que admitió su caso en 2014.

La CIDH reconoció que los Derechos Humanos de Francisca fueron violados ya que ella debió firmar un documento en el que autorizaba la esterilización el cual también debió tener la firma de la o el director del hospital pues así lo dicta la ley de su país, pero no fue así, por lo que en 2017 la CIDH organizó una audiencia pública con ambas partes, es decir, con la defensa de Francisca y el Estado chileno.

El Estado chileno ofreció firmar un acuerdo amistoso con Francisca que se trabajó por casi 4 años y finalmente fue firmado este 3 de agosto de 2021 gracias al apoyo del Centro de Derechos Reproductivos y de “Vivo Positivo”, organizaciones que llevaron el caso a la CIDH. Con este acuerdo el Estado chileno se comprometió a tomar medidas estructurales para que no vuelvan a ocurrir esterilizaciones forzadas en el país.

Además de ello, añadieron, Francisca y su hijo recibirán una indemnización económica y apoyo para una vivienda y educación por parte del Estado chileno. Esperan que su caso sea un ejemplo para que el gobierno de este país garantice y respete los derechos de las mujeres, en particular, el deber del personal de salud de obtener el consentimiento previo, libre e informado de un proceso médico.

“Estoy feliz de que se firme el Acuerdo después de tantos años de negociación y de aquí para adelante espero que el Estado cumpla con todo el plazo correspondiente. Ahora quiero vivir tranquila con mi hijo, que esto pase pronto y de una vez por todas”, declaró Francisca.

Para la coordinadora del área de género de “Vivo Positivo”, Sara Araya, este acuerdo marca un hito en Chile y sienta un precedente “de que no hay mujeres de segunda clase y que los Derechos Humanos son también para las mujeres que viven con VIH. No queremos nunca más una esterilización forzada, nunca más una mujer con sus derechos vulnerados detrás de la puerta de un quirófano”.

Comentaron que en caso de que el Estado chileno incumpla los acuerdos del documento firmado, el proceso podrá seguir su curso hasta la emisión de un informe de fondo y si fuera necesario sería presentado hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).

De acuerdo con datos de CDR y “Vivo Positivo”, entre 2009 y 2010, 16 de las 27 chilenas VIH positivas que entrevistaron habían sido esterilizadas, de las cuales 4 aceptaron ese procedimiento de forma voluntaria e informada, el resto declaró que enfrentó diversas tácticas como información engañosa o incompleta, mientras que la Organización de las Naciones Unidas informó que en Chile hay una mujer por cada 5 hombres con VIH.