Debido a la tercera ola de COVID-19 en Querétaro, el sector artístico y cultural del estado puede entrar en una nueva crisis.

Querétaro, 27 Julio 2021.- Debido a la tercera ola de COVID-19 en Querétaro, el sector artístico y cultural del estado puede entrar en una nueva crisis, ya que los lineamientos de un posible Escenario B limitarían aún más sus actividades y el sustento de las familias que dependen de teatros, cines y galerías.

Eduardo Núñez Rojas, secretario de Extensión y Cultura de la Universidad Autónoma de Querétaro, reconoció que existe un riesgo que existe un panorama complejo para las y los artistas a pesar de la reapertura, debido a que los tiempos de adaptación a las medidas fueron largos y redujeron ingresos.

‘No hemos dejado de estar haciendo arte, pero ahora debemos utilizar las redes para darle trabajo a músicos, hemos hecho talleres, exposiciones con medidas sanitarias, conferencias, clases magistrales, todo para que continúen generando’, destacó.

El ex director de la Facultad de Bellas Artes precisó que la industria artística también sufre por los parones, como ocurre con otros sectores, al referir que estas pausas representan pérdidas económicas para todos los artistas.

Tan sólo en la comunidad teatral, al menos 210 familias que dependen de esta industria se han visto afectadas durante los cierres, de acuerdo con la Red de Teatros y Foros de Querétaro.

Con las medidas actuales, los teatros, galerías y espacios culturales con al menos 500 localidades deberán tener reducciones hasta del 50% de aforo y concluir sus funciones antes de las 23:00 horas.

En caso de que se endurezcan los lineamientos, los aforos podrían reducirse hasta el 25%, con mas pérdidas para este sector tomando en cuenta que sus principales días de actividades son los fines de semana.

Antes del confinamiento a finales del 2020, los espacios culturales podían mantener la mitad de su espacio abierto a pesar de encontrarse en Escenario B, sin embargo, las autoridades sanitarias redujeron esta cantidad al no considerarlos ‘actividades esenciales’ o por ser espacios de riesgo por contagios.