El Gobierno federal alemán y los Gobiernos de los estados federados destinaran ayudas rápidas de 400 millones de euros a los afectados por las inundaciones. FOTO: EFE/EPA/SASCHA STEINBACH.

Berlín, 21 jul (EFE).- El Gobierno federal alemán y los Gobiernos de los estados federados destinaran ayudas rápidas de 400 millones de euros a los afectados por las inundaciones en el oeste del país, en las que han muerto al menos 170 personas.

El Consejo de Ministros alemán aprobó este miércoles una partida de 200 millones de euros que deberá ser duplicada por ayudas provenientes de los estados federados afectados, con lo que el total se elevará a 400 millones.

Además, se deberá aprobar un programa para la reconstrucción de la infraestructura en las regiones golpeadas por las devastadoras inundaciones.

“Las ayudas inmediatas son para la gente que lo ha perdido todo. Es importante que sea rápida y sin burocracia”, dijo el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, en una comparecencia ante la prensa.

Los estados federados y las autoridades locales asumirán la logística para realizar los pagos de las ayudas a las personas afectadas.

Scholz dijo que en caso de que los 400 millones no sean suficientes se aumentarán las partidas.

“Hemos calculado que inicialmente se necesitarán 400 millones, pero en caso necesario se pueden aumentar las ayudas”, dijo Scholz.

“Haremos todo lo que sea necesario. Los ciudadanos no son culpables de lo ocurrido sino la crisis climática. No se puede pretender que se asuman individualmente riesgos que han sido causados por toda la humanidad. Por eso tenemos que ayudar también en la reconstrucción de las casas destruidas”, agregó.

“Para eso la gente paga impuestos, para que se le ayude en situaciones excepcionales”, terció al respecto el ministro de Interior, Horst Seehofer, que compareció ante la prensa junto con Scholz.

Según Seehofer, la idea de que los daños derivados deberían haber sido asegurados privadamente pierde de vista que las aseguradoras no están dispuestas a vender seguros para edificaciones que están al lado de los ríos.

“Aunque usted quiera asegurarse si tiene una casa al lado del Danubio en Passau no hay nadie que lo asegure”, reconoció.

Por otra parte, un fondo creado especialmente para empresas especialmente afectadas por las repercusiones económicas del coronavirus -y dotado con 1.500 millones de euros- se abrirá también para aquellas que se han visto golpeadas por las inundaciones.

Sobre el programa de reconstrucción de las infraestructuras, según Scholz, se empezará a debatir cuando haya mayor claridad acerca de los daños totales, que se estiman en miles de millones de euros.

De momento se cree que ha habido daños por lo menos por unos 2.000 millones de euros en carreteras y vías férreas.

Las inundaciones se produjeron la semana pasada debido a fuertes y constantes lluvias que afectaron ante todo a los estados federados de Renania del Norte-Westfalia y de Renania-Palatinado.

Pero el número de total muertos puede todavía aumentar, según reconoció la vicepresidenta del Servicio de Ayuda Técnica (THW), Sabine Lackner.

“Seguimos buscando desaparecidos mientras limpiamos las calles o sacamos el agua de los sótanos. Pero lamentablemente en este momento lo más probable es que ya solo podamos encontrar cadáveres”, dijo Lackner, en unas declaraciones a los medios del grupo RND.

La policía de Coblenza, que había llegado a hablar de 1.300 desaparecidos, aunque había advertido de que en muchos casos podía tratarse de personas incomunicadas, habla ahora de 155 personas que siguen sin ser halladas en el valle del río Ahr.

En esa misma zona es donde se ha registrado la mayor parte de víctimas mortales, con 117.

La policía está contrastando las listas de personas reportadas como desaparecidas con las de aquellas que están en alojamientos de emergencia. Además las comunicaciones telefónicas que se habían visto afectadas se han normalizado en parte.

Lackner criticó que se haya abierto ahora un debate acerca de la mejora de los sistemas de alarmas y sobre posibles responsabilidades ante la tragedia por considerar que es demasiado pronto para ello.

“Naturalmente tenemos que analizarlo todo. Pero este debate me parece desafortunado apenas cuatro días después de la tragedia. Hay gente que está ante las ruinas de su existencia. Para el debate se necesita tranquilidad y también los expertos y expertas que ahora están dedicados a trabajos de rescate”, dijo.