San Juan del Río, 22 Junio 2021.- Desde el inicio de la pandemia y aprovechando la cancelación de clases y cursos, el gobierno municipal realiza el mantenimiento a la Casa de Cultura.

De acuerdo con Enrique Moreno, encargado del mantenimiento, los trabajos se realizan desde que comenzó el confinamiento por el COVID-19, que permitió mejorar el recinto cultural que ha estado deteriorado y en malas condiciones.

Entre los trabajos que ha hecho, se encuentra colocar adoquines nuevos, arreglar completamente el piso del patio, solucionar problemas de filtración de agua que humedecen los muros.

Además, resanaron y aplanaron los muros interiores, se pulieron los ladrillos que están en la entrada de los baños, arreglando también algunas puertas que se encontraban caídas.

Aunque lleva más de un año trabajando en la remodelación, dice que no le ve fin, pues hasta hace dos meses era el único encargado de realizar toda la labor de albañil, carpintero, pintor, e incluso plomero.

Actualmente, con el apoyo de José Antonio Galván, se encuentran arreglando el portón principal, al igual que la duela del cuarto de danza folklórica, pues ambos son 100% de madera, además de pintar el interior de todos los salones.

“Aún todavía le faltan cosas, de lo externo es toda la fachada prácticamente, lo único que nosotros hemos estado haciendo es el portón, pues las características de la calle son especiales y el mantenimiento de la fachada tienen que ser acorde al centro histórico”, declaró.

En algún momento, para restaurar la fachada del centro cultural, se pidió permiso al INAH, resultando favorecido, solo que nadie se presentó a arreglarla y el permiso concedido venció en diciembre del año pasado.

A pesar de que sus herramientas fueron robadas y afirmar que incluso ha puesto de su bolsillo para comprar lijas, thinner o aguarrás con el propósito de continuar con su trabajo, Enrique Moreno refiere que lo hace con la intención de mejorar el inmueble.

Y es que dice que lo que busca es el bienestar del Centro Cultural y pretende darle una mejor apariencia, aunque restaurar la fachada no está dentro de sus posibilidades, por ser un edificio histórico.

“Eran muchos detalles los que tenía y todavía tiene, pero ahí voy poco a poco, poder por lo menos tener la parte interna y los salones en buen estado”, concluyó.