Pingüi, una organización familiar que hace recaudación de tapas de plástico, para poder pagar tratamientos y medicinas de niños con cáncer.

San Juan del Río, 12 Junio 2021.- El cáncer es una de las enfermedades más devastadoras para las familias mexicanas, sobre todo cuando se trata de infantes, por este motivo, nació Pingüi, una organización familiar que hace recaudación de tapas de plástico, para poder pagar tratamientos y medicinas de niños con cáncer.

El proyecto vio la luz debido a que la familia Gómez Barra, tenía a Cristóbal, su hijo menor de 6 años, hospitalizado por leucemia, quien dejó de tener signos vitales por unos instantes.

Sin embargo, momentos antes de que esto sucediera, el pequeño hizo que sus padres le prometieran ayudar a los demás infantes en el hospital, pues aseguraba que no soportaba sufrir el dolor del tratamiento.
“A ti te duele el cuerpo, a mí me duele el alma”, le contestó Guadalupe, su madre, tras hacerle la petición de dejarlo “ir al cielo”.

Además, después de cada episodio de dolor del pequeño, era su peluche “pingüi” el único que lograba calmarlo, de ahí el nombre de esta agrupación, que está en procesos de registro para ser una Asociación civil sin fines de lucro.

A partir de ese momento, se volvió una prioridad apoyar a las familias de bajos recursos que se encontraban en el hospital con niños enfermos de cáncer, pues muchos no tienen la posibilidad de pagar el tratamiento.

En septiembre de 2020, comenzaron a trabajar recolectando tapitas de plástico, vendiéndolas a una recicladora, que les paga a $5 el kilo, y su meta mensual es recabar tres toneladas para poder pagar tratamiento, medicamento, despensas o transporte a los 45 miembros a los que apoyan.

Sin embargo, este no es el único objetivo, pues aseguran que también cumplen sueños, como conocer a sus ídolos.

Hacen fiestas, donde el chef Aarón Chávez les prepara su platillo favorito, siempre y cuando estén autorizados por los oncólogos, y el único propósito de esto es celebrar que están vivos.
“Si se quedan o se van, que sean felices hasta el último día de su vida”, declara Guadalupe Barra, madre y fundadora de esta sociedad.

Este organismo, conformado por la familia Gómez Barra, ambos padres, dos hijas y Cristóbal de ahora 7 años; el chef Aarón Chávez; y una chica de Santa Rosa Jáuregui, aseguran que Pingüi no tiene cuentas bancarias, pues todo es mediante la recolección de tapas.

Aunque las recicladoras les han ofrecido contenedores de acopio, afirman que lo que ellos prefieren es salir a la calle y concientizar a la sociedad, tratando de rescatar los valores como la honestidad

“Las tapitas no van a la basura, que tal vez para muchos sí lo sea, pero para nosotros, es la esperanza que tenemos de seguir viendo vivos a nuestros niños”, afirma la madre de Cristóbal.

En toda la entidad tienen varios centros de acopio, en municipios como San Juan del Río, Santa Rosa Jáuregui, Pedro Escobedo, Colón y en la capital queretana, donde se reciben solamente tapitas de agua, garrafón, productos de aseo personal y de limpieza.

Pingüi también ha tenido perdidas, pues han sido 5 los pequeños que no lograron vencer la batalla contra el cáncer. A pesar de esto, no se desaniman y siguen trabajando por los tratamientos de infantes con edades desde el año y medio de edad, hasta los 16.
Aunque también cuentan con 4 miembros que son adultos, no se han abierto a este sector todavía, pues los tratamientos son aún más caros que para los niños. A ninguno se le ha descuidado pues han conseguido medicamentos de hasta 48 mil pesos.

Actualmente, Cristóbal está mejorando, se encuentra en la recta final de la leucemia. “Creemos que es paga de lo que hacemos de corazón, por eso se requiere gente de buen corazón”, expresa su mamá.

Además de las tapitas de plástico, también reciben donaciones de cabello, sangre y plaquetas, pues la mayoría de los infantes padecen leucemia tipo LLA.
Pingüi recorre toda la entidad y estarán en Jardín de Independencia el próximo mes. En sus redes sociales se puede encontrar el contacto para quien desee hacer sus donaciones materiales y sigan apoyando la causa para favorecer a los niños enfermos de cáncer.