Ciudad de México, 9 jun (EFE).- El ecléctico Partido Verde Ecologista de México (PVEM), acusado por una parte de la ciudadanía de oportunista e incongruente, definirá el balance de poder en el Congreso tras las históricas elecciones intermedias del pasado domingo.

Estas son las cinco claves que explican el poder del Partido Verde, que obtuvo entre 40 y 48 diputados federales, según el conteo preliminar del Instituto Nacional Electoral (INE), gracias a una alianza con el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que ahora dice “revalorar”.

ESCAÑOS EN EL CONGRESO
Tras las elecciones del domingo, el partido de López Obrador –el izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena)– perdió la mayoría absoluta del Congreso (251 de 500) al pasar de 253 escaños a un estimado de entre 190 y 203, según lo que resulte del ajuste de representación proporcional.

Morena necesita a sus aliados electorales Partido del Trabajo (PT) –también de izquierda–, que obtendría entre 35 y 41 escaños. Se sumarían además los del PVEM, que oscilan entre 40 y 48, para conseguir la mayoría absoluta que le permita aprobar sin contratiempos reformas legales o el presupuesto.

ALIADO OPORTUNISTA
Pero el Partido Verde no es un aliado natural de López Obrador, pues en la elección presidencial de 2018 apoyó al otrora candidato del exgobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), el excanciller José Antonio Meade.

De hecho, el PVEM apoyó al derechista Partido Acción Nacional (PAN) en la primera alternancia democrática en 2000, cuando Vicente Fox alcanzó la presidencia, pero después apoyó al priista Enrique Peña Nieto en las elecciones presidenciales de 2012.

Después del triunfo abrumador de López Obrador en 2018, el Verde se alió en el Congreso con Morena, pero con sus nuevos resultados electorales ahora “valora la alianza” con el partido del presidente, según dijo a los medios Manuel Velasco, senador y líder moral del PVEM.

En el actual Congreso, el Verde ha dejado claro que no votará a ciegas por las propuestas de López Obrador, pues se opuso a la reforma de la Ley de la Industria Eléctrica porque empodera a la empresa del Estado sin inversión en energías renovables.

AMORFIDAD IDEOLÓGICA
El PVEM ha apoyado a Gobiernos de todo el espectro ideológico por lo que ha recibido críticas por su incongruencia, mientras que asociaciones como Greenpeace lo acusan de no representar las causas ambientalistas.

El Partido Verde Europeo (PVE) rompió relaciones con el PVEM en 2009 y pidió su expulsión de la Global Verde.

El Verde de México ha promovido la pena de muerte y en esta elección postuló a candidatos que proponían la castración de los violadores y que estaban en contra de los derechos sexuales y reproductivos de la comunidad LGBT y de las mujeres.

NEGOCIO FAMILIAR
El PVEM existe como tal desde 1993, cuando lo fundó Jorge González Torres, un político que pertenecía al PRI y que además es empresario farmacéutico.

En 2001, le cedió la presidencia del partido a su hijo, Jorge Emilio González, apodado el “niño verde” por sus escándalos de corrupción y excesos.

Aunque ninguno de los dos ocupa la dirigencia del partido ahora, el Verde sigue acusado de ser “un negocio familiar” y postular a personas de clase alta y empresarios que buscan promover sus intereses.

Durante el sexenio de Peña Nieto, el Verde lideró en el Congreso una “telebancada”, como se conocía a un grupo de diputados y senadores que promovieron los intereses de las televisoras durante la reforma de telecomunicaciones.

SANCIONES POR USO DE “INFLUENCERS”
Además, esta colectividad ha recibido reiteradas multas, sanciones y denuncias por parte de las autoridades electorales por comprar a artistas e “influencers” que promueven el voto al partido el día de las elecciones, cuando hay veda electoral.

En la votación del domingo pasado, por ejemplo, la Comisión de Quejas y Denuncias del INE condenó que decenas de “influencers” promovieran el voto por el partido.

Entre los señalados estaban personalidades de televisión como Raúl Araiza, Lambda García, Brandon Peniche, Raquel Bigorra, Eleazar Gómez o Gabriel Soto, y cantantes como Karla Díaz y Regina Murguía.

El presunto pago que reciben estas personalidades ronda entre los 15.000 pesos (750 dólares) y 100.000 pesos (5.000 dólares), aunque el presentador Facundo aseguró que a él le ofrecieron 2 millones de pesos (100.000 dólares) en 2018, lo que rechazó.