Trabajadores realizan sus funciones en un centro de acopio de plásticos, en Ciudad de México (México). EFE

Ciudad de México, 20 abr (EFE).- Organizaciones ambientalistas pidieron este martes al Senado mexicano no aprobar la modificación a la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR) sobre plásticos de un solo uso al considerar que solo beneficia a la industria.

En un comunicado, la Alianza México Sin Plástico (AMSP), red de asociaciones ambientalistas y ciudadanas que buscan la mitigación de la contaminación plástica, señaló que la mayor parte del contenido de esta ley “no solo es inadecuado e insuficiente” sino que además presenta vicios e imprecisiones que complicarían su implementación.

“Si bien es urgente contar con una regulación federal en la materia, de nada sirve si está redactada en función de los intereses de la industria y no del cuidado y protección del medio ambiente”, apuntó la especialista en consumo responsable y cambio climático de Greenpeace México, Ornela Garelli.

Según informes de la Alianza, el dictamen sería presentado para su aprobación en el Senado el 19 de abril, pero no ocurrió así.

“Confiamos en que decidieron no discutirla para mejorarla y no para aprobarla de manera rápida en lo que queda del actual periodo de sesiones (que cierra el 29 de abril)”, añadió Garelli.

Los integrantes de la Comisión de Medio Ambiente del Senado “pretenden sacar una reforma a la Ley General de Residuos que evita, a toda costa, prevenir y disminuir la producción de plásticos desechables y eliminar así la contaminación plástica”, dijo el representante de Oceana México, Esteban García-Peña.

Explicó que bajo el argumento de que la solución es el reciclaje por medio de una mal interpretada “economía circular”, “no se toma en cuenta que en México solo existe la capacidad instalada para reciclar el 5 % de todos los plásticos desechables”.

Además, “se evita dar mayores responsabilidades a la industria para la reducción, tratamiento y confinamiento de los plásticos de un solo uso que acabarán convirtiéndose en desecho”.

Ambos señalaron que los objetivos que establece el dictamen en términos de prohibición de plásticos, de acopio, de reciclaje, “son metas sin plazos y sin sustento”, ya que no hay una línea base ni registro que pueda medir los avances, además de que “no se establecen responsabilidades ni consecuencias para quien no cumpla”.

Por ello, la Alianza México Sin Plástico demandó al Senado mexicano “la no aprobación a las modificaciones que se quieren realizar al dictamen de la LGPGIR (…) porque el dictamen tal como está redactado no debe aprobarse”.