El latino acusado matar a cuatro personas, una de ellas un niño, el mes pasado en Orange (California) debería estar en una lista estatal. FOTO: EFE/EPA/MARK LYONS.

Los Ángeles, 16 abr (EFE News).- El latino acusado matar a cuatro personas, una de ellas un niño, el mes pasado en Orange (California) debería estar en una lista estatal que prohíbe que ciertas personas compren armas de fuego y munición, señalaron las autoridades locales.

Debido a que Aminadab Gaxiola González había recibido una condena por asalto físico en 2015 debería figurar en una lista de personas vetadas para comprar armas y municiones, aseguran.

Por ese motivo, están investigando por qué no estaba en la lista y cómo consiguió la pistola semiautomática Glock y la munición con que realizó el asalto del 31 de marzo a un negocio de venta de casas móviles, dijo Jennifer Amat, de la Policía del Condado de Orange, al diario The Sacramento Bee.

Una ley presentada en 2003 por el expresidente de la Asamblea Fabián Núñez amplió la prohibición de tener armas para personas condenadas por algunos delitos, incluyendo la condena por agresión física que recibió Gaxiola.

Esta revelación se produce en un momento en el se avivó el debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad durante el proceso de venta de armas ante el repunte de tiroteos masivos en las últimas semanas, con el último de ellos la pasada madrugada, cuando al menos ocho personas murieron a tiros en un almacén de la empresa de servicios postales FedEx en Indianápolis.

El latino, de 44 años, está acusado del asesinato con circunstancias agravantes de Jenevieve Raygoza, de 28; Luis Tovar, de 50; Leticia Solís Guzmán, de 58; y el niño Matthew Farías, de 9 años de edad.

El ataque ocurrió en el edificio de oficinas donde Tovar y su esposa manejaban un negocio de venta de casas móviles y la única sobreviviente, identificada como Blanca Tamayo, también hija de Tovar y madre del niño, está hospitalizada por las heridas que recibió en el tiroteo.

Gaxiola, que vivía en el cuarto de un motel en la ciudad vecina de Anaheim, ha sido acusado de cuatro cargos de asesinato, un cargo de intento asesinato y dos cargos de intento asesinato a un oficial de la Policía.

Los agravantes de la acusación incluyen el uso de un arma de fuego, premeditación y asesinato múltiple, lo que lo hace elegible para la pena de muerte de ser hallado culpable, aunque la Fiscalía no ha decidido si buscará este castigo.

El proceso contra el acusado se encuentra suspendido debido a su delicado estado de salud a raíz de las heridas de bala que recibió durante su enfrentamiento con la policía.