Los Objetivos estratégicos establecidos en Beijing 1995, de promover y proteger los derechos humanos de la mujer. FOTO: TWITTER ONU MUJER.

México, abril (SEMlac).- Los Objetivos estratégicos establecidos en Beijing 1995, de promover y proteger los derechos humanos de la mujer, quedan pendientes en México, donde en los últimos cuatro años los feminicidios aumentaron a 150 por ciento y cada cuatro minutos ocurre una violación sexual.

Además, 38 por ciento de las mexicanas no denuncian agresiones porque les parece “normal” y 70 por ciento de las violaciones ocurren en un contexto social o familiar, lamentó la bióloga y política Xóchitl Arzola Vargas, integrante de Mujeres en Cadena, A.C., al participar en el Foro Alterno a 25 años de Beijing, convocado por la red “Nosotras tenemos otros datos”.

La activista destacó que la impunidad en materia de feminicidios es de 51,4 por ciento en 2019 en el país, donde varios estados no respondieron el número de sentencias condenatorias para este delito.

Las entidades que registraron mayor impunidad feminicida fueron Baja California Sur con un ciento por ciento, Guerrero con un 93,8 por ciento y Jalisco con un 86,7 por ciento. Y los estados con menor impunidad en feminicidio son Yucatán, Guanajuato e Hidalgo, con cero por ciento, respectivamente.

Mientras, la impunidad en el homicidio doloso para 2019 fue del 89,6 por ciento, la más alta registrada hasta el momento a nivel nacional. Los tres estados con mayor impunidad en homicidio doloso son Morelos con el 99,6 por ciento, Oaxaca con el 99,4 por ciento y Guerrero con 98,8.

Los tres estados con menor impunidad en homicidio doloso son Yucatán 24,4 por ciento, Nuevo León 35,9 por ciento y Aguascalientes con 42,2 por ciento.

Por otra parte, la activista Xóchitl, quien hizo un balance de los logros alcanzados a la fecha en materia de igualdad y derechos humanos, se refirió a la brecha salarial entre hombres y mujeres que es del 16 por ciento. Acotó que si eres mujer en México tendrías que trabajar un mes extra en el año para ganar lo mismo que los hombres.

Se estima que 20,3 millones de mexicanas no salen a trabajar y se dedican a labores del hogar y de cuidado; mientras quienes sí lo hacen tienen que además dedicar horas extras al trabajo doméstico no remunerado.

Por su parte, la doctora Priscila Rebeca Salas Espinoza, de la organización “No se metan con nuestras hijas”, señaló los pendientes para garantizar una vida libre de discriminación y violencia a las mujeres y las niñas, entre las que destacó el matrimonio infantil, trabajo infantil y ocupaciones peligrosas y la falta de acceso a la salud y a la alimentación.

En 2019 se observó una reducción importante en el porcentaje que representan los asesinatos de niñas entre cinco y 14 años, con respecto a las disminuciones registradas en tres períodos anteriores. Sin embargo, destacó que la muerte de mujeres en vía pública entre los 15 y 34 años de edad durante el 2020 significa que la vía pública se ha convertido en un riesgo mayor.

Durante el confinamiento por la pandemia de covid-19, la violencia digital se acrecentó respecto a las niñas, niños y adolescentes, ya que puede ir desde el bullying, acoso, hostigamiento sexual hasta circulación de material de abuso sexual infantil (pornografía) e intentos de enganche para trata.

De los 3.3 millones de niñas, niños ya adolescentes en trabajo infantil, dos millones laboran en actividades económicas no permitidas, lo que representa una disminución de 4,4 puntos porcentuales de 2007 a 2019.

En México 28,2 por ciento de las niñas trabajan y aportan al hogar
Un total de 1.3 millones de niñas y adolescentes trabajan exclusivamente en labores domésticas sin remuneración en sus propios hogares en condiciones no adecuadas, el 38,9 por ciento son niñas.

Por ello, Salas Espinoza consideró necesario proteger a las niñas de la explotación económica y definir una edad mínima para empezar a trabajar.

Abundó que 21 por ciento es el porcentaje de niñas y adolescentes de 15 a 17 años se dedican a una ocupación peligrosa. En los estados de Querétaro, Aguascalientes y Michoacán hay alrededor de 206 niñas por cada 100 niños que realizan quehaceres en condiciones no adecuadas.

Mencionó que los indicadores de carencia social muestran que 13,1 por ciento sufre carencia por acceso a los servicios de salud y 60,6 por ciento de carencia por acceso a la seguridad social, es decir, tres de cada cinco niñas y adolescentes.

Un 16,4 por ciento de niñas y adolescentes no tiene acceso a la vivienda, 22,7 por ciento no cuentan con acceso a los servicios básicos y el 24 por ciento carece de acceso a la alimentación, uno de los derechos fundamentales con impactos profundos en el desarrollo y en la supervivencia.

En tanto, el matrimonio infantil y uniones tempranas de niñas en México de acuerdo a la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, afecta a 4,45 por ciento de las adolescentes entre los 12 y 17 años.

Mencionó que México era uno de los 10 países con mayor número de matrimonios infantiles, con casi un millón 300.000 casos al año, pero en el 2016 bajo a 212 matrimonios al año.

Es un problema más desfavorable para las niñas, ya que cuatro de cada cinco se casan con mayores de 17 años. Las entidades que más problemas tienen son Chiapas, Coahuila, Guerrero y Michoacán.

Sin embargo, queda pendiente en este tema, castigar a quienes lo promueven y a las autoridades que lo fomentan, implementar políticas públicas, y elaborar campañas para combatirlo específicamente en áreas rurales de México.

El porcentaje de las mujeres adolescentes en unión libre entre 15 y 17 años es cuatro veces mayor que el de los varones de 15 a 17 años: 7,24 y 1,72, respectivamente.